La caída de un cartel de grandes dimensiones que pertenecía al supermercado La Anónima, provocó problemas para Enrique y su esposa quienes trabajan hace más de 40 años en el lugar.
Enrique y su esposa trabajan en el histórico puesto de revistas ubicado en Guemes y Rivadavia, a metros del supermercado La Anónima y frente a la Unidad Regional de Policía.
El último lunes durante el temporal de viento la caída de un cartel de grandes dimensiones desde lo alto del supermercado hizo que su escaparate sufra importantes daños.
En diálogo con EL CRONISTA CR, Enrique indicó “porque nosotros, en ese momento, ahora sí, por”el cartel cayó por el viento, y pegó en la punta del escaparate, el cual hizo una rajadura y cayó en los bordes, donde me arrancó toda la luz de afuera, porque el mismo envión desde lo alto hizo que también se dañen tres coches».

«El cartel hizo que se arruine la parte soldada que cubre para que no entre agua, cuando llueve. Todo eso me lo rompió junto con la electricidad y y lo dejó como desencuadrado, porque hoy me costó mucho subir las persianas.», señaló indignado el dueño del histórico escaparate.
«Está fuera de cuadro todo el escaparate, ya que es todo metalúrgico. Es lo que sucedió, pero no vino nadie a dar una explicación, el gerente de La Anónima no me dijo nada. Yo me entero antes de abrir, nos encontramos con mi señora, me dice, sabés que nos pegó en el en el quiosco, y se nos rompió todo el alero».

«Como no vino nadie tuve que llamar al señor secretario de seguridad, Miguel Gómez, para ver si me da una solución para que me cubra algo el comercio».
Enrique resaltó que jamás vivió una situación como la actual.

«Es la primera vez en la vida que que que me pasa en 45 que tengo buscar. Así que nunca tuvimos un problema, jamás, de una luz que nos falte, nunca nada».
Afortunadamente Enrique y su esposa no estaban en el quiosco al momento de lo ocurrido y es por eso manifestó «Justo ese día no estábamos porque sino hubiera sido una tragedia grande», expresó.

