Marcela Medina, vecina del barrio El Marquesado, aseguró que las familias ya estaban preparadas para recibir la confirmación de que el sector es inhabitable y destacó que ahora comienza una nueva etapa: avanzar con Provincia y Municipio en la construcción de las viviendas para las familias afectadas.
La situación de las familias del barrio El Marquesado atraviesa una etapa decisiva luego de la confirmación de que el sector afectado por el deslizamiento del Cerro Hermitte es inhabitable. Marcela Medina, una de las vecinas que desde el comienzo encabezó los reclamos junto a Patricia, sostuvo que la noticia no tomó por sorpresa a quienes viven en el lugar, ya que los daños y los estudios técnicos anticipaban el escenario.
“Nosotros ya estábamos en conciencia de la situación, de la gravedad de la situación. Además, nuestro barrio fue gravemente dañado y los daños están a la vista. Desde el primer día pedíamos reubicación”, señaló Medina.
La vecina explicó que durante meses esperaron información oficial y que, aunque ya tenían conocimiento de informes y estudios previos, evitaron transmitir una noticia que todavía no había sido confirmada formalmente.
“Sabíamos que había estudios históricos que decían lo que volvieron a decir los ingenieros de IATASA. Teníamos información de que esto iba a suceder, pero no queríamos verbalizar algo de lo que no estábamos seguras porque también había que cuidar a nuestros vecinos”, relató.
Tras la confirmación recibida el viernes, los vecinos mantuvieron un encuentro con el gobernador el sábado para comenzar a definir cómo será la reubicación. Para Medina, ese encuentro permitió llevar algo de tranquilidad dentro de una situación que obliga a muchas familias a comenzar nuevamente.
“Somos vecinos de edad, la mayoría somos jubilados, y nos encontramos en esta situación de volver a empezar. Y volver a empezar de una manera no deseada”, expresó.
Medina remarcó además que muchas de las familias del barrio son personas que durante años cumplieron con sus obligaciones y construyeron sus viviendas con esfuerzo. “Somos gente de trabajo. Este barrio se autogestionó prácticamente solo. El asfalto lo hizo la cooperativa. Siempre pagamos todo lo que se fue haciendo en el barrio”, destacó.
En ese sentido, puso especial énfasis en que las viviendas de los vecinos se encuentran canceladas ante el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV). “Todos nuestros vecinos tienen canceladas sus viviendas con el IPV, que creo que no es un dato menor. Siempre todos nos preocupamos por cumplir con nuestras obligaciones”, afirmó.

El rol de los jóvenes
La vecina también destacó el papel que tuvieron los jóvenes del barrio durante los primeros momentos de la crisis. Mientras muchas familias atravesaban el impacto emocional de perder sus viviendas, fueron ellos quienes comenzaron a organizarse y buscar respuestas.
“Cuando nosotros estábamos con el estupor y llorando por perder nuestra vivienda, ellos se organizaron, empezaron con las notas y a contactar personas del gobierno municipal. A duras penas tuvimos la primera reunión y ahí empezó el camino”, recordó.
Medina explicó que junto a Patricia asumieron la tarea de representar y acompañar a los vecinos, procurando sostener el reclamo desde el respeto y buscando alternativas concretas.
“Estamos tratando de lograr reubicarnos y recomenzar todos nuestra vida”, resumió.

La mirada puesta en las nuevas viviendas
Con la inhabitabilidad del sector confirmada, el próximo desafío será avanzar en la solución habitacional. Medina explicó que ahora deberán trabajar de manera conjunta con Provincia y Municipio para definir cómo se llevará adelante la construcción de las nuevas viviendas.
“El próximo paso es ver cómo, entre Provincia y Municipio, nos ayudan a encarar la construcción de las viviendas, de las nuevas viviendas. Ese sería el próximo paso”, sostuvo.
La vecina aclaró además que el reclamo no se limita exclusivamente a El Marquesado. Desde el inicio, también acompañaron a familias afectadas de la calle Mazaredo y del barrio Los Tilos, donde la situación también es crítica.
“Siempre incluimos en esta petición a los vecinos de la calle Mazaredo, que están en un momento crítico porque ya tienen prácticamente el cerro metido adentro de sus casas, y a vecinos de Los Tilos. Hay vecinos a los que ya se les han caído las casas y nosotros también pedimos por ellos”, explicó.

“No solo pedir, sino también ayudar”
Medina reconoció que durante este proceso atravesaron momentos difíciles y cuestionó el trato recibido por algunos sectores municipales, aunque también destacó a funcionarios que acompañaron a las familias.
“Hubo gente de Municipalidad que nos maltrató mucho, tuvimos que tolerar gritos y que nos hicieran responsables de lo que estaba pasando, que es una catástrofe natural, algo que nadie hubiera deseado”, manifestó.
Al mismo tiempo, valoró la asistencia recibida de otros funcionarios, entre ellos Ángel Rivas y Bruno Hernández, a quienes destacó por haber mantenido el contacto con los vecinos.
Actualmente, las familias continúan trabajando junto a las autoridades en una nueva constatación de daños, necesaria para completar la documentación correspondiente y avanzar con los certificados de inhabitabilidad.
“Estamos acompañando a la gente de su área a hacer la nueva constatación de daños para que logremos finalmente el certificado firmado de inhabitabilidad de las viviendas. Son cuestiones legales que hay que cumplir”, explicó.
Finalmente, Medina sostuvo que los vecinos buscan ser parte activa de la solución y no limitarse únicamente a reclamar.
“Siempre con Patricia y los vecinos pensamos: vamos a aportar esto, los vamos a acompañar en tal cosa, tenemos esta propuesta. Que no sea solo pedir, sino también ayudar para que esto se resuelva lo antes posible”, concluyó.
