Pioneras del Verde: Las mujeres que abrieron camino en Gimnasia

Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, una fecha para reconocer la lucha, el esfuerzo y el aporte de millones de mujeres en distintos ámbitos de la sociedad. En la historia del Club Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, hubo mujeres que dejaron su huella y que, mucho antes de que el deporte femenino tuviera el espacio que hoy ocupa, se animaron a ponerse la camiseta del Verde.

En la década del 60, cuando el deporte todavía era un ámbito mayormente reservado para los varones, un grupo de jóvenes comenzó a escribir una de las primeras páginas del básquet femenino en la institución. Entre ellas estuvo Marisa Cartens, quien recuerda con claridad cómo fueron aquellos comienzos.

“Cuando tenía 15 años, en esa época las chicas no hacían esas cosas. Fue gracias al impulso de profesoras de educación física del colegio Perito Moreno que varias estudiantes se animaron a acercarse a Gimnasia y Esgrima para practicar básquet, en un contexto donde las mujeres solían jugar pelota al cesto o vóley dentro del ámbito escolar», expresó Marisa al recordar sus primeros pasos.

Así fue como aquel grupo comenzó a entrenar y competir. El equipo fue creciendo y sumando jugadoras, entre ellas se encontraban las hermanas Markotic, Emilia y “Beba”, quienes se incorporaron siendo muy jóvenes y formarían parte de aquella generación pionera del básquet femenino en la ciudad.

Uno de los recuerdos más importantes para Cartens fue el viaje que realizaron en 1966 para disputar el Campeonato Nacional en San Juan, representando al seleccionado de Chubut. Muchas de las jugadoras que integraban ese plantel provenían de Gimnasia y Esgrima, lo que reflejaba el crecimiento que estaba teniendo el básquet femenino en Comodoro Rivadavia.
“Fue una experiencia muy buena, el equipo incluso logró una victoria ante Entre Ríos en el primer partido del torneo, en una época donde viajar a otra provincia para competir era toda una aventura. Las canchas, además, eran muy distintas a las actuales, muchas eran al aire libre y sin las comodidades de los estadios modernos», señaló.

Pero la relación de Marisa con Gimnasia no terminó allí; con el paso de los años, el club siguió siendo parte de su vida y la de su familia; su hija jugó al hockey en la institución y su hijo realizó todo el recorrido en el básquet formativo. Durante la etapa en la que Gimnasia comenzó a competir en la máxima categoría del básquet nacional acompañaban desde las tribunas del Socios Fundadores.

Hoy, sigue observando con orgullo el crecimiento del club: “Veo cómo han ido avanzando en todo lo que construyeron”, comentó Cartens.

Historias como la de Marisa Cartens reflejan el aporte silencioso, pero fundamental de muchas mujeres que, con valentía y pasión, ayudaron a construir la identidad deportiva del club. Ellas fueron quienes dieron los primeros pasos para que hoy tantas niñas y jóvenes puedan practicar deporte en igualdad de oportunidades.

En este Día Internacional de la Mujer, el Club Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia reconoce y celebra a todas aquellas mujeres que, a lo largo de su historia, dejaron su marca en la institución, su participación activa sigue abriendo caminos hacia un deporte y una sociedad más igualitarios, inspirando a las nuevas generaciones a crecer en espacios con más oportunidades y equidad.