La medida de fuerza implementada por los choferes de transporte público ha sido levantada tras una reunión entre la jefatura policial, el municipio y la empresa. El acuerdo alcanzado establece que habrá estabilidad y se controlarán las líneas más conflictivas.
Se implementará un plan de retenes y se aumentará la presencia policial en horarios y lugares específicos. Además, se buscará colocar botones antipánico en los vehículos para mejorar la seguridad de pasajeros y choferes.
«Buscamos mejorar la seguridad en todas las zonas, especialmente en la Terminal de Máximo Abasolo, que es la más conflictiva», afirmó un representante de la empresa. «Esto también es para el usuario que tiene que subir día a día y se siente amenazado por la situación».
El dirigente también hizo un llamado a la educación y el respeto: «La gente tiene que empezar a educarse un poco más. Tenemos que empezar a hacer fila, alguien tiene que tomar la iniciativa».
