Violento asalto a una pollería: delincuente apuntó con un arma a la cabeza de un nene de 3 años

Sol, comerciante de la calle Alvear al 1200, relató el dramático episodio vivido durante la noche del lunes, cuando dos ladrones ingresaron a su local, la amenazaron y pusieron en riesgo la vida de su hijo. «Los delincuentes son conocidos pero esto es zona liberada», expresó.

Un estremecedor hecho de inseguridad ocurrió en la noche del lunes 30 de marzo en un comercio de la calle Alvear al 1200, donde Sol, dueña de una pollería, fue víctima de un violento asalto mientras se encontraba trabajando con su hijo de tan solo 3 años.

“Pasamos un episodio de violencia muy extrema”, expresó la comerciante, aún conmocionada. Según relató, el hecho ocurrió cerca de las 21:10, cuando advirtió que aún no había cerrado el local. En ese momento, dos delincuentes ingresaron sorpresivamente.

“Ya sabían que a esa hora generalmente estoy sola”, explicó Sol, quien sospecha que los asaltantes habían estudiado sus movimientos. Uno de ellos sacó un revólver y, en una escena de máxima tensión, apoyó el arma sobre la cabeza del niño que ella tenía en brazos. “Ahí se me nubló la vista, se me pasaron mil cosas por la cabeza”, recordó.

Los delincuentes se llevaron la recaudación del día, la computadora del negocio e intentaron robarle la cartera. “Me resistí solo por la documentación”, señaló. Durante el asalto, también la obligaron a entregar el dinero de la caja bajo amenazas e insultos.

Tras el robo, los ladrones escaparon con total impunidad. Según la víctima, incluso descolgaron una cámara de seguridad para evitar ser identificados. Sin embargo, vecinos de la zona lograron reconocerlos y aportar datos sobre su identidad.

Sol denunció que la inseguridad en el barrio es constante y habló de una “zona liberada”. “Nosotros pedimos presencia policial, rondas, pero no vienen. Cuando los necesitamos, no aparecen”, afirmó con indignación.

Además, señaló que no es la primera vez que sufre un hecho delictivo: “En octubre ya había pasado algo similar y fue desestimado por falta de pruebas”. También mencionó otros robos recientes a comercios cercanos.

A pesar de las pérdidas materiales, la comerciante remarcó que lo más grave fue el riesgo al que fue expuesto su hijo. “Lo material va y viene, pero esto fue muy angustiante”, sostuvo.

Finalmente, pidió respuestas urgentes a las autoridades: “Todos saben quiénes son. Los vecinos los identifican. Yo solo necesito que la policía actúe”.