Vecinos del barrio Abel Amaya volvieron a manifestar su malestar por el estado de las calles en el sector ubicado en inmediaciones de la cancha del Club Belgrano. El avance de la obra de gas en la zona dejó arterias en malas condiciones, complicando la circulación vehicular y peatonal, además de generar inconvenientes diarios para quienes residen allí.
El reclamo fue impulsado por habitantes del sector, quienes solicitaron visibilizar la problemática a través de redes sociales y medios de comunicación, con el objetivo de obtener respuestas concretas de las autoridades municipales y de la empresa contratista encargada de ejecutar los trabajos.
De acuerdo con el testimonio de uno de los vecinos, la situación se arrastra desde hace tiempo y se agravó a partir del movimiento de maquinaria pesada y remoción de suelo vinculados a la obra. “Las calles están malísimas”, expresó al describir el panorama actual del barrio.
Asimismo, señaló que existe una falta de coordinación entre las partes involucradas para dar una solución definitiva. “Necesitamos que las municipales nos puedan dar bola con el tema de pasar máquina o algo”, sostuvo, al remarcar la urgencia de una intervención.
En ese sentido, explicó que tanto el Municipio como la empresa se atribuyen mutuamente la responsabilidad sobre el mantenimiento de las calles afectadas. “El municipio le tira el fardo a la empresa contratista”, afirmó.
La principal preocupación de los frentistas radica en que el deterioro de la calzada dificulta el acceso a viviendas, genera complicaciones para vehículos particulares y podría afectar la circulación de servicios esenciales, especialmente en días de lluvia o bajas temperaturas, cuando el terreno se vuelve aún más inestable.
Hasta el momento, no hubo información oficial sobre un cronograma de reparación o nivelación de calles en el sector. Mientras tanto, los residentes esperan que el reclamo tome mayor visibilidad y se traduzca en acciones concretas para mejorar la transitabilidad y garantizar condiciones adecuadas en una zona que, aseguran, se encuentra cada vez más deteriorada.
