Familias afectadas por el deslizamiento del cerro Hermitte aprovecharon el acto cívico-militar para visibilizar su situación. Denuncian falta de respuestas concretas, condiciones precarias para quienes aún permanecen en el sector y cuestionan la ausencia de decisiones políticas para una solución definitiva.
Con carteles y en medio de los festejos por el 25 de Mayo, vecinos del barrio El Marquesado afectados por el deslizamiento del cerro Hermitte se manifestaron este domingo durante el desfile cívico-militar para volver a exponer un reclamo que, aseguran, lleva cuatro meses sin respuestas concretas.
“Para nosotros, el acto del 25 de Mayo nos acerca a hacer el pedido después de cuatro meses que estamos sin respuestas de nuestro gobierno. Por eso decidimos participar de esta manera, para que no se olviden”, expresó una vecina del sector durante la jornada.
La mujer relató el impacto que sufrió la comunidad tras el deslizamiento y describió la situación de las familias que perdieron sus hogares: “Somos familias que tuvimos todo y, de golpe, nos quedamos sin nada”.
Respecto al vínculo con las autoridades, afirmó que hasta el momento no hubo definiciones claras sobre cómo continuará el proceso. “Concreto, nada. Nos van diciendo que hay que esperar, pero decir ‘vamos a hacer esto’ o marcar pasos concretos, nada”, sostuvo.

La vecina explicó que todavía hay familias viviendo en el lugar, aunque en condiciones limitadas. “Hay familias viviendo solamente con luz, sin gas y sin agua”, señaló. Además, advirtió que el terreno continúa presentando movimientos, aunque con menor intensidad que durante el episodio principal.
Según relató, los vecinos ya habían advertido señales previas al deslizamiento. “La semana anterior hubo varios eventos donde se levantaron placas del asfalto y se cayeron cercos. Hicimos un relevamiento con todos los vecinos y presentamos una nota. Incluso tuvimos una reunión en la municipalidad el sábado anterior y pedimos un plan de contingencia”, recordó.
Sin embargo, horas después ocurrió el hecho más grave. “El sábado al mediodía tuvimos esa reunión y a la madrugada salimos de nuestras casas con lo puesto”, afirmó.

También remarcó la situación social de quienes continúan en el barrio y no cuentan con alternativas habitacionales. “Hay familias que no tienen posibilidades de alquilar, no tienen familiares o tienen problemas de salud. No hay un acompañamiento del Estado para quienes siguen ahí y no tienen otra salida”.
La vecina cuestionó además las decisiones tomadas durante la urbanización del sector. “Nosotros pagamos el terreno, lo vendió la municipalidad, las casas se hicieron con créditos del IPV y ya se sabía por estudios que no era un terreno apto. Así y todo permitieron la urbanización”, denunció.
En ese sentido, apuntó también a la falta de infraestructura básica y vinculó el problema a la ausencia de servicios adecuados. “Había 200 casas sin cloacas. Eso es lo que generó todo este problema”, afirmó.
Finalmente, sostuvo que las ayudas económicas destinadas a alquileres representan un alivio parcial, pero insuficiente ante el contexto actual. “No deja de ser una ayuda, pero con la situación económica es complicado. Hoy estamos literalmente en la calle porque no nos quedó ningún capital y tampoco respuestas ni alternativas”, concluyó.
