Tras 30 meses de espera, comenzó la obra en la escalera 8 del barrio LU4

Liliana Orozco, vecina damnificada por el derrumbe, celebró el inicio de los trabajos pero volvió a reclamar asistencia urgente para cuatro familias que permanecen en una situación crítica desde el colapso ocurrido en febrero de 2024. “Nunca recibieron ayuda”, aseguró.

Después de 30 meses de reclamos y espera, finalmente comenzaron los trabajos de reparación y reconstrucción de la escalera 8 del barrio LU4 de Comodoro Rivadavia, estructura que sufrió un derrumbe y obligó a varias familias a abandonar sus viviendas.

Liliana Orozco, una de las vecinas damnificadas y una de las principales referentes del reclamo, expresó su satisfacción al observar el inicio de las tareas.

“Estamos tan brillantes como el sol, de alegría de ver que se inicia por suerte esta obra. 30 meses fueron los que pasaron a la fecha, desde que salimos un 23 de febrero de 2024”, señaló.

Durante la jornada, operarios y maquinaria comenzaron con el desmontaje de los paneles que forman parte de la estructura de la escalera. Según explicó Orozco, la obra tiene un plazo establecido de 180 días, de acuerdo con el pliego presentado oportunamente.

“Esperemos que lo puedan hacer antes, pero son 180 días de obra”, sostuvo.

Una obra con sistema de drenaje

La vecina explicó que uno de los puntos centrales de la intervención será evitar que la acumulación de agua vuelva a afectar la estructura.

“El desmantelamiento, como ven, también la construcción tiene que ser en seco, tiene que ser liviana y por debajo de lo que es el módulo o la base de la escalera tiene que haber como una especie de canal que haga que drene el agua que se deposita en el patio”, detalló.

En ese sentido, remarcó que la ubicación de la escalera y el desnivel del terreno requieren una solución que permita respetar el cauce natural del agua y evitar nuevas filtraciones que puedan comprometer las bases.

El pedido urgente por cuatro familias

Más allá del inicio de la obra, Orozco puso nuevamente el foco en la situación de las familias que continúan atravesando serias dificultades económicas y de salud tras haber perdido sus viviendas.

“Golpeamos todas las puertas, llamamos a cuanto funcionario necesitábamos. Se demoraron desde que vino el gobernador hasta la fecha porque burocráticamente había que completar trámites”, manifestó.

Y lanzó un pedido urgente a las áreas de asistencia social: “Tengo cuatro familias de vecinos que la están pasando realmente muy mal. Estoy apelando a la buena voluntad de todas esas personas que nos hicieron llenar planillas, que les presten especial atención”.

Orozco pidió especialmente la intervención de las áreas de Desarrollo Humano y Familia y de la delegación del Ministerio correspondiente en Comodoro Rivadavia.

“Estas familias están muy, muy apremiadas. Se los puedo garantizar. Si ustedes hablan con ellos, les van a decir que están pasando una situación muy crítica, porque o pagan los medicamentos o pagan el alquiler, y las dos cosas no pueden”, relató.

La vecina también advirtió sobre el impacto que estos 30 meses de incertidumbre tuvieron sobre la salud de los damnificados, especialmente en las personas mayores.

“Llevan 30 meses peleando con su salud. No me digan que para una persona mayor perder su hogar no significa nada. El deterioro que han tenido en la salud de mis vecinos ha sido gravísimo”, afirmó.

“Nunca recibieron ayuda”

Ante la consulta sobre si las familias habían recibido algún tipo de asistencia económica durante este período, Orozco fue contundente: “Nunca recibieron ayuda, nunca, nunca”.

Según relató, los damnificados fueron convocados, completaron formularios y realizaron distintos trámites, pero la ayuda prometida nunca llegó a concretarse.

“Estamos esperando desde hace un tiempo una promesa de que íbamos a tener una ayuda monetaria para cubrir el gasto de alquiler, pero eso no se concretó”, explicó.

Finalmente, insistió en que mientras la obra finalmente avanza, cuatro familias continúan esperando una respuesta urgente para poder afrontar sus gastos básicos y sostener sus tratamientos de salud.

“Esperar significa que esas cuatro familias, que necesitaban de manera urgente ser atendidas, ser ayudadas, ser asistidas, siguen esperando”, concluyó.