Trabajadores de la salud intensifican la protesta en el Hospital Regional y reclaman salarios acordes al costo de vida

En el marco de un paro provincial, personal sanitario se manifestó en el hall central denunciando sueldos básicos por debajo de la línea de subsistencia y exigiendo paritarias que lleven el ingreso mínimo a dos millones de pesos.

En una jornada de lucha que se replica en distintos puntos de la provincia, trabajadores de la salud se concentraron en el hall del Hospital Regional para visibilizar la crítica situación salarial que atraviesa el sector. Federico Marín, uno de los voceros de la protesta, aseguró que el conflicto “se ha detonado” ante la pérdida del poder adquisitivo y la falta de respuestas concretas por parte del gobierno.

“La salud y la educación están saliendo a las calles a luchar por recomponer el salario, que está muy por debajo del costo de vida”, sostuvo Marín. La medida se enmarca en un paro provincial impulsado por distintos gremios, lo que derivó en una fuerte adhesión dentro del hospital.

Según explicó, los sueldos básicos actuales oscilan entre los 300 mil y 600 mil pesos, y aunque con adicionales pueden superar el millón, continúan lejos de cubrir los gastos mensuales. “Un trabajador está cobrando en mano entre un millón cien y un millón doscientos pesos en el mejor de los casos. Es muy por debajo de lo que se necesita para vivir”, detalló.

El reclamo central apunta a una recomposición salarial urgente. “Estamos pidiendo que el básico alcance al menos los dos millones de pesos para empezar a discutir”, afirmó.

La protesta también impactó en la atención del hospital. Marín indicó que varios servicios se encuentran afectados por la adhesión a la medida de fuerza: “Hay muy poca atención. Farmacia está cerrada, clínica médica también, y muchos sectores se plegaron a la lucha”.

Además, describió el deterioro de las condiciones de vida del personal: “Hoy los compañeros están endeudados, usando tarjetas de crédito para comprar comida o cargar combustible. Es una situación muy grave que antes no pasaba”.

Finalmente, cuestionó la política salarial del gobierno provincial: “Después de seis meses sin paritarias, el aumento fue del tres por ciento. No tiene impacto real. Necesitamos una negociación que iguale el salario con el costo de vida”.

La jornada reflejó un clima de creciente malestar y unidad entre los trabajadores, que advierten que continuarán las medidas si no hay respuestas concretas.