El ministro de Seguridad de Chubut, Héctor Iturrioz brindó una conferencia de prensa tras el homicidio de Mariana Soledad una joven de 33 años, un hecho que ocurrió ayer en el Abasolo frente a la comisaría séptima. Aseguró que la víctima estaba junto a Luis Uribe un hombre investigado por hechos violentos y cuestionó el rechazo de allanamientos solicitados por la Fiscalía.
El ministro de Seguridad de Chubut, Héctor Iturrioz, relacionó el homicidio ocurrido en el barrio Abásolo con enfrentamientos entre grupos violentos vinculados al uso de armas de fuego y lanzó fuertes críticas hacia sectores de la Justicia por no autorizar allanamientos que habían sido solicitados semanas atrás.
La víctima fatal fue una joven que se encontraba junto a un hombre identificado como U, quien resultó herido de bala y permanece internado. El ataque ocurrió a pocas cuadras de la Comisaría Seccional Séptima, mientras ambos circulaban en un vehículo que, según indicó el funcionario, pertenecería a la mujer fallecida.
“La hipótesis del asesinato es la misma que venimos manejando hace más de 45 días: estamos trabajando para sacar las armas de Comodoro”, afirmó Iturrioz durante la conferencia.
El ministro sostuvo que U era una persona conocida en el ambiente delictivo y aseguró que ya había sido señalado en pedidos de allanamiento junto a otros integrantes de grupos violentos. Según explicó, desde el Ministerio Público Fiscal habían solicitado 36 medidas judiciales, aunque solo se autorizaron 16.
“Todos eran delincuentes conocidos, violentos, fotografiados con armas de fuego en redes sociales. Se nos ríen y la Justicia nos dijo que no allanemos”, cuestionó.
Iturrioz remarcó que durante investigaciones previas se habían detectado imágenes de U exhibiendo armas de grueso calibre y silenciadores, elementos prohibidos cuya tenencia consideró alarmante. Además, indicó que el hombre había sido allanado recientemente por causas de robo, aunque nunca se dispuso su detención.
En cuanto a la joven asesinada, aclaró que no tenía antecedentes penales ni formaba parte de los pedidos de allanamiento. Sin embargo, consideró que se trató de una víctima colateral de un conflicto entre bandas.
“Estas víctimas accidentales pueden suceder y lo advertimos en los pedidos de allanamiento”, expresó el funcionario.
La investigación continúa en manos de Fiscalía y la Policía, que trabaja con registros de cámaras de seguridad y pericias balísticas para reconstruir el ataque. Según confirmó Iturrioz, en la zona ya existían retenes policiales y un móvil escuchó las detonaciones poco después de ocurrido el hecho.
Mientras tanto, el ministro insistió en que existe “una parte del sistema que no funciona” y defendió el trabajo de la Policía provincial en la identificación de personas vinculadas a hechos violentos en la ciudad.
