El letrado publicó un fuerte mensaje en redes sociales luego de que trascendieran versiones que indican que el niño de 4 años no habría fallecido por los golpes, sino por una enfermedad preexistente. La causa permanece bajo estricta reserva judicial y aguardan los resultados histopatológicos realizados en Bahía Blanca.
La investigación por la muerte de Ángel, el niño de 4 años de Comodoro Rivadavia, atraviesa horas decisivas mientras la Justicia espera los resultados de los estudios histopatológicos que se realizan en Bahía Blanca y que podrían ser determinantes para establecer la causa del fallecimiento.
En ese contexto, el abogado Roberto Castillo realizó un contundente posteo en redes sociales en el que cuestionó las versiones que comenzaron a circular en las últimas horas sobre una posible enfermedad preexistente del menor.
“Mañana van a ser testigos de la construcción de un relato ficticio destinado a manipular la opinión pública en la causa de Ángel”, escribió el letrado en una historia de Instagram. En el mismo mensaje agregó: “Nos van a querer hacer creer una versión distorsionada del brutal asesinato de Angelito”.
Además, sostuvo que “a Luis y a Lorena el sistema y los asesinos le arrebataron lo más preciado con mentiras” y afirmó que ahora “buscan mentirle a toda la sociedad”.

Las declaraciones surgieron luego de que trascendieran versiones periodísticas que apuntan a que el pequeño no habría muerto producto de los golpes, sino por una afección de salud previa. Sin embargo, hasta el momento no existe una confirmación oficial sobre esa hipótesis.
Fuentes vinculadas a la investigación remarcaron que la causa se encuentra bajo estricta reserva judicial y que serán los informes periciales completos los que permitirán determinar con precisión qué ocurrió.
Tras la autopsia inicial, el eje de la investigación se concentra ahora en los estudios histopatológicos, una especialidad médica que analiza tejidos biológicos bajo microscopio para detectar enfermedades o alteraciones que puedan aportar información clave en casos complejos.
Mientras tanto, los investigadores mantienen abiertas distintas líneas de análisis y evitan adelantar conclusiones hasta contar con todos los resultados científicos.
