Realizan estudios de tomografía eléctrica del suelo en barrios aledaños al Cerro Hermitte

El geólogo Facundo Méndez explicó que los trabajos se desarrollan en El Marquesado, Los Tilos, avenida Mazaredo y el sector del cerro para analizar las características del subsuelo mediante mediciones de resistividad.

En distintos sectores de la zona norte de Comodoro Rivadavia se llevan adelante estudios de tomografía eléctrica del suelo con el objetivo de analizar las características del subsuelo y obtener información que luego será evaluada por especialistas.

En diálogo con El Cronista CR, el geólogo Facundo Méndez explicó que el trabajo consiste en medir la resistividad eléctrica bajo la superficie para generar una imagen que permita interpretar qué materiales o estructuras se encuentran en profundidad.

“Lo que estamos haciendo es una tomografía eléctrica. La idea del método es medir las resistividades que hay en el subsuelo y, a partir de eso, hacer una interpretación de lo que se encuentra por debajo”, detalló.

Los estudios se desarrollan en barrios como El Marquesado, Los Tilos, avenida Mazaredo y el sector del cerro, donde se están realizando distintas líneas de medición que varían entre 100 y 200 metros de extensión. Según explicó Méndez, esa diferencia permite alcanzar distintas profundidades de análisis.

“Para las líneas de 200 metros estamos llegando aproximadamente a unos 40 metros de profundidad, mientras que en las de 100 metros se llega a unos 20 metros”, indicó.

El geólogo explicó que el procedimiento se realiza mediante la colocación de estacas o electrodos a intervalos regulares sobre el suelo o el asfalto. A través de estos dispositivos el equipo inyecta corriente eléctrica y mide la diferencia de potencial entre distintos puntos, lo que permite obtener datos sobre la composición del subsuelo.

“Con muchas mediciones y varias estacas podemos generar una especie de imagen o corte de lo que hay debajo”, señaló.

Los trabajos comenzaron el viernes pasado con las primeras líneas de mayor extensión y continuaron en diferentes sectores del barrio Marquesado. En los próximos días el equipo también realizará mediciones sobre el cerro ubicado detrás de esa zona, donde se proyectan nuevas líneas de estudio en distintas orientaciones.

Méndez explicó que cada medición dura alrededor de 20 minutos, aunque el proceso completo suele extenderse más tiempo debido a las tareas previas de instalación de los equipos, como clavar las estacas y desplegar los cables.

La información obtenida será entregada a la universidad, que se encargará de procesar e interpretar los resultados. Posteriormente, esos datos podrían servir como base para futuros análisis técnicos o decisiones vinculadas al territorio.