Desde el Ejectivo provincial advirtieron que no tolerará incumplimientos ni dilaciones que afecten la actividad hidrocarburífera, los puestos de trabajo y los ingresos provinciales, y remarcó que, de persistir la parálisis, el área podrá ser revertida para su adjudicación a un operador con capacidad técnica y financiera.
El Gobierno del Chubut intimó formalmente a YPF ante la falta de definiciones claras y la paralización de inversiones en el área Manantiales Behr, luego de más de seis meses sin avances concretos en el proceso de traspaso anunciado por la compañía.
Durante ese período, la actividad en el yacimiento se mantuvo prácticamente paralizada, con impacto directo en los puestos de trabajo vinculados a la actividad hidrocarburífera y en los ingresos que percibe la Provincia, que dependen de niveles de producción que hoy se encuentran en riesgo.
Cabe recordar que ya en junio pasado el directorio de la empresa había dado luz verde para avanzar con la salida del área. Sin embargo, tras sucesivas idas y vueltas, recién en diciembre se conocieron las primeras novedades y no fue hasta el 16 de enero cuando se informó que la operación quedaría en manos de una firma del Grupo Rovella. A la fecha, no existen precisiones ni comunicación oficial a la Provincia respecto de quién continuará efectivamente con la actividad ni en qué condiciones se garantizará la continuidad productiva.
En este marco, el gobernador Ignacio Torres fue categórico: “Chubut es titular del recurso y no va a permitir que la incertidumbre o las demoras de una empresa pongan en riesgo la producción, los ingresos provinciales y, sobre todo, los puestos de trabajo de nuestra gente”.
“Exigimos que se garanticen los niveles de producción, que se concreten las inversiones comprometidas y que se mantenga en condiciones el yacimiento. No vamos a tolerar incumplimientos ni especulaciones que perjudiquen a los chubutenses”, agregó el mandatario.

Desde Provincia destacaron que actualmente se registra la presencia de un solo equipo de perforación y tres equipos de workover, todos ellos paralizados a la espera de la concreción del traspaso. Este nivel de actividad resulta claramente insuficiente y contrasta con el escenario de 2014, cuando tras la renegociación contractual se alcanzó un pico con casi cuatro veces esa cantidad de equipos en operación.
Sobre este punto, el diputado nacional, y Secretario General del Sindicato del Petróleo y Gas Privado del Chubut, Jorge Loma Ávila, fue contundente: “No podemos tener los equipos parados y a los trabajadores esperando mientras las empresas siguen dando vueltas. Acá hay familias que viven de esta actividad”.
Y agregó: “Si no van a invertir y a producir como corresponde, que devuelvan el área. Chubut no puede quedar rehén de decisiones que se toman en otro lado”.

La demora, que ya supera el semestre sin evidencias de un sostenimiento efectivo de las inversiones, afecta de manera directa la continuidad de la actividad y la estabilidad laboral en la región. En este contexto, desde el Ejecutivo provincial se dejó en claro que los procesos entre privados son ajenos a la Provincia y no pueden justificar la falta de ejecución de los compromisos asumidos.
“Chubut no puede quedar supeditada a los tiempos financieros de una empresa. Si no están dadas las condiciones para garantizar producción e inversión, el área deberá ser revertida para que el Estado provincial la adjudique a un operador que esté a la altura de las circunstancias”, concluyó Torres.
Asimismo, y con independencia de las acciones que pudieran impulsarse frente a los incumplimientos señalados, se aclaró que ello no obsta a la eventual responsabilidad que pudiera corresponder a las autoridades de YPF intervinientes en el proceso, en la medida en que, a la luz de los hechos de público conocimiento, no se habría verificado ni asegurado de manera adecuada el cumplimiento de las condiciones necesarias para resguardar el interés público.
