Marcelo Echeveste aseguró que la medida tiene “gran convocatoria” en todo el país y denunció endeudamiento creciente, falta de insumos y conflictos en áreas clave como salud, educación y el registro civil.
En el marco del paro nacional convocado por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), el dirigente Marcelo Echeveste destacó la alta adhesión a la medida en distintas provincias y advirtió sobre el agravamiento de la situación económica de los trabajadores estatales, especialmente en Chubut.
“Estamos en una jornada de lucha que se está llevando adelante en todo el país. Nos informan de diferentes seccionales que hay una alta convocatoria”, señaló Echeveste, quien consideró que el nivel de participación refleja el malestar generalizado. “La gente está asfixiada, la plata no alcanza y se hace muy difícil llegar a fin de mes”, afirmó.
El referente sindical remarcó que el endeudamiento es una de las principales preocupaciones. Según datos mencionados en paritarias del Banco del Chubut, más del 55% de los trabajadores provinciales tiene deudas con tarjetas de crédito. “Hoy muchos están comprando alimentos en cuotas, en seis, doce o hasta veinticuatro pagos. Lo que consumen en pocos días lo terminan pagando durante meses”, explicó.
En ese contexto, ATE también reclama la apertura de paritarias en distintos sectores de la administración pública provincial. Echeveste denunció que no han obtenido respuestas del gobierno y expuso múltiples problemáticas en áreas sensibles.
En el registro civil, por ejemplo, describió una situación crítica: “Hay sectores donde trabajan cuatro o cinco personas con una sola computadora, haciendo fila para poder cumplir sus tareas. Incluso faltan insumos básicos como papel para emitir actas de nacimiento o defunción”.
Asimismo, cuestionó la falta de avances en el área de hidrocarburos, donde el sindicato impulsaba una mejora salarial vinculada a la producción. “Tras algunas reuniones, el ministro nos cerró la puerta y dijo que no habrá plata para nadie”, sostuvo.
Uno de los focos más conflictivos se encuentra en el Hospital Alvear, donde el gremio denuncia “persecución sistemática” hacia los trabajadores. Según Echeveste, se implementaron nuevos sectores sin incrementar el personal, recargando a los empleados existentes. Además, aseguró que no se abonaron adicionales correspondientes al convenio colectivo. “Hay trabajadores con más de 30 años de servicio que hoy están trabajando a destajo en condiciones muy precarias”, indicó.
En educación, la situación de los auxiliares también genera preocupación. El dirigente denunció descuentos salariales de entre 100 mil y 120 mil pesos a más de 500 trabajadores por un paro que, según afirmó, “nunca realizaron”. A esto se suma que sus ingresos se encuentran por debajo de la canasta básica, estimada en 1,8 millones de pesos, mientras perciben alrededor de 1,2 millones.
“Al tercer o cuarto día de haber cobrado ya no tienen más plata. Muchos no saben cómo afrontar los gastos básicos ni siquiera cómo trasladarse a sus lugares de trabajo”, describió.
Frente a este panorama, desde ATE anticipan la continuidad del plan de lucha y reiteran el pedido de diálogo con las autoridades provinciales. “Estamos planteando la necesidad urgente de respuestas. Así no se puede seguir”, concluyó Echeveste.
