El Gobierno de Chubut sancionó a la empresa, responsable de la reparación del tramo de la Ruta Nacional 40 que une Facundo con Los Tamariscos, tras comprobar el deterioro del desvío alternativo utilizado durante la ejecución de la obra.
La situación tomó relevancia durante el último fin de semana largo, cuando comenzaron a circular videos, publicaciones en redes sociales y reclamos de vecinos que evidenciaban el estado crítico del camino. Las imágenes mostraban un trayecto con profundas huellas y sectores donde la traza prácticamente desaparecía. “Circulás por donde podés… parece un circuito de motocross”, describió uno de los conductores que transitó la zona.
Frente a la reiteración de denuncias, se llevó a cabo una inspección que confirmó las irregularidades: el desvío presentaba serias deficiencias y no contaba con el mantenimiento exigido por contrato.
El subsecretario de Infraestructura, Hernán Tórtola, explicó que es necesario diferenciar la ejecución de la obra del estado del camino alternativo. “La obra viene bien, en plazo y dentro del plan de trabajo”, aseguró. Sin embargo, señaló que el problema radica en el incumplimiento del mantenimiento del desvío, que se extiende por más de 30 kilómetros.
“El contrato establece que debe haber un equipo mínimo dedicado a su mantenimiento, lo cual no se estaba cumpliendo”, indicó el funcionario. Como consecuencia, se emitió una orden de servicio y se aplicó una multa económica que será descontada a la empresa, la cual ya fue debidamente notificada.
Desde Rigel S.A. reconocieron la situación y se comprometieron a implementar medidas correctivas para evitar que el problema se repita.
Actualmente, la obra se encuentra atravesada por la veda invernal, lo que impide avanzar con tareas de pavimentación. No obstante, continúan trabajos previos como la trituración de piedra, el acopio de materiales y la instalación de la planta de asfalto, con el objetivo de retomar el ritmo de obra cuando las condiciones climáticas lo permitan.
Desde el Gobierno provincial remarcaron que el cumplimiento de los plazos de obra no justifica el descuido del desvío. “Reglas claras: si cumplen, seguimos; si no cumplen, hay penalidades”, concluyó Tórtola.
