“Mi hijo tenía derecho a vivir”: duro reclamo de la madre de un policía asesinado contra los beneficios para su agresor

Sonia Manquepan, madre del joven policía brutalmente asesinado el 8 de agosto de 2010, se presentó en los tribunales sin abogado patrocinador para manifestar su rotundo rechazo al otorgamiento de salidas vigiladas y laborales para Moreira Sironi, condenado a prisión perpetua.

Con profundo dolor y la firmeza de defender la memoria de su hijo, la madre del joven policía asesinado el 8 de agosto de 2010 se presentó en los tribunales para expresar su categórica oposición a la concesión de salidas vigiladas y laborales en favor de Moreira Sironi, el sujeto condenado a pena de prisión perpetua por el homicidio.

La presentación se realizó de manera presencial y mediante un escrito dirigido al juez de la causa. En sus declaraciones, la mujer recordó la brutalidad del ataque que le quitó la vida a su hijo, de tan solo 24 años, y cuestionó con dureza la insistencia del fuero judicial en revisar la ejecución de la pena: “Siento que la Justicia se ha empecinado en darle la libertad a Moreira Sironi a como dé lugar. No puede ser que en tres meses se hayan hecho tres audiencias para eso”.

En ese sentido, remarcó la marcada desigualdad de condiciones que enfrenta como víctima frente al proceso judicial, señalando que el condenado cuenta con defensa provista por el Estado y respaldo para su reinserción laboral, mientras que ella acudió al tribunal por sus propios medios: “Nos costó muchísimo llegar a perpetua. Hoy me presento sin ningún abogado patrocinador, en cambio él tiene uno que le ofreció el Estado. A mí nadie me ofreció nada; yo vengo solita a hablar desde el lugar de mamá”. Asimismo, denunció que en los años transcurridos desde el crimen, la Oficina de Asistencia a la Víctima jamás le brindó contención ni acompañamiento.

Durante su alocución, la mujer apuntó también contra las gestiones para otorgarle un puesto de trabajo al condenado en una empresa de servicios locales con respaldo del gremio de camioneros, cuestionando el otorgamiento de privilegios frente a la gravedad del hecho: “Moreira Sironi es un asesino. La Justicia nos tiene que explicar a mí como mamá y a los ciudadanos de Comodoro por qué creen que él tiene que tener esos beneficios. Todos me tiran sus derechos por la cabeza, pero mi hijo también tenía derechos: tenía 24 años y tenía derecho a vivir”.

La madre concluyó reiterando su pedido de que la pena impuesta por la Justicia se cumpla de forma efectiva y sin morigeraciones, esperando que el magistrado a cargo contemple el impacto del aberrante crimen y mantenga la condena de prisión perpetua sin beneficios.