Una pareja de Neuquén dio el sí y la ceremonia civil fue un fiel reflejo de su estilo de vida. El arte llegó a sus testigos y familia, muy normal.

Morticia y Homero, mejor dicho, Silvana y José, se casaron el viernes pasado en la ciudad de Neuquén y para dar el sí en el Registro Civil no tuvieron mejor idea que hacerlo a imagen y semejanza de «Los locos Addams».

En un mundo a veces frívolo que privilegia la belleza por sobre todas las cosas, la devoción de Homero Addams hacia su Morticia era una excentricidad más para la familia. Como su casa tenebrosa, su estética lúgubre o, bueno, Dedos y Largo.

Quizás por eso Silvana y José los eligieron para festejar sus 30 años de pareja con un casamiento por civil en el que no sólo personificaron al señor y señora Addams, sino que su hija, Mahia, fue vestida de Merlina y los testigos fueron e «tío Lucas» y la abuela.

La entrada a la sala del Registro Civil 3364 de Neuquén fue con una procesión poco colorida y la canción original de la serie que brilló en la televisión estadounidense en blanco y negro.