El segundo jefe de la Unidad Regional de Comodoro Rivadavia, Alejandro Ávila dio detalles del operativo tras los incidentes en el final de Huracán-Laprida y aseguró que, según lo observado por la Policía, las agresiones comenzaron contra jugadores del equipo visitante. También cuestionó los antecedentes de violencia vinculados a Huracán y confirmó que se analizan registros fílmicos para identificar a los responsables.
El segundo jefe de la Unidad Regional de Comodoro Rivadavia, Alejandro Ávila, se refirió a los graves incidentes registrados el domingo en el Estadio Municipal tras el empate 3 a 3 entre Huracán y Laprida y respaldó el accionar de los efectivos que intervinieron para contener la situación.
Según explicó Ávila, el conflicto comenzó al finalizar el encuentro, cuando jugadores de Huracán se dirigieron hacia el banco de suplentes ocupado por Laprida y se produjeron agresiones contra futbolistas del equipo visitante.
“Comenzó con la agresión de los jugadores del club Huracán hacia los de Laprida, que se amontonaron a agredirlos en el banco de suplentes”, sostuvo el jefe policial.

En medio del tumulto, parte de la parcialidad de Huracán ingresó al campo de juego y se sumó a las agresiones. Ávila señaló además que, de acuerdo con lo observado por el personal policial, también participaron integrantes del cuerpo técnico del conjunto local.
“Se podía observar que no solamente estaban siendo parte jugadores del club Huracán, sino parte del cuerpo técnico que estaban agrediendo a los propios jugadores del club visitante”, afirmó.
“Los jugadores de Laprida fueron los que sufrieron mayormente las agresiones”
El segundo jefe de la Unidad Regional remarcó que los futbolistas de Laprida fueron quienes recibieron la mayor cantidad de agresiones y que dos de ellos presentaban lesiones visibles.
Ante el avance de los incidentes, efectivos policiales intervinieron para separar a los protagonistas y posteriormente se trasladó el conflicto hacia la zona de los vestuarios.
Para evitar nuevos enfrentamientos, se conformó un cordón policial con efectivos convencionales y personal de la Sección Canes, permitiendo que los jugadores de Laprida pudieran ingresar a los vestuarios.
Sin embargo, Ávila afirmó que algunos jugadores de Huracán continuaron con una actitud hostil y arremetieron contra los efectivos que intentaban contenerlos.

Patadas al can Nala y utilización de un arma no letal
Uno de los momentos de mayor tensión se produjo cuando, según el relato policial, un jugador de Huracán atacó al can de seguridad Nala, que se encontraba junto al personal especializado.
“Uno de los jugadores, con violencia, le pega dos patadas al can Nala, que estaba al mando del personal de Canes”, relató Ávila.
Ante esta situación, se utilizó un arma no letal tipo Pepper, conocida como Byrna, para disuadir a quienes continuaban enfrentándose con los efectivos.
El funcionario policial indicó que se efectuó un disparo disuasivo y que, luego de algunos minutos, los protagonistas fueron finalmente contenidos e ingresaron a la zona de vestuarios.

“De ninguna manera vamos a permitir agresiones al personal policial”
Consultado por los cuestionamientos que surgieron desde el Club Huracán y a través de las redes sociales sobre el accionar policial, Ávila defendió el procedimiento.
“Lo que vimos y lo que habrán observado ustedes es solamente la parte de Huracán”, expresó, al sostener que existen antecedentes de episodios conflictivos vinculados al club.
En ese sentido, afirmó que desde la Unidad Regional vienen trabajando desde el año pasado sobre este tipo de situaciones y recordó incidentes ocurridos durante el cierre del campeonato anterior.

“Los graves inconvenientes que hemos tenido fueron con Huracán”, aseguró Ávila.
El jefe policial también relacionó el contexto deportivo con la tensión generada durante el partido, teniendo en cuenta que Huracán necesitaba ganar para mantener sus posibilidades en el campeonato y terminó empatando sobre el final.
De todos modos, fue contundente al remarcar que el resultado deportivo no justifica ningún tipo de violencia.
“De ninguna manera la violencia, ni entre ellos, que son los jugadores, que se pretende que son profesionales. Y de ninguna manera desde la Unidad Regional vamos a permitir ningún tipo de agresión al personal policial en cumplimiento de su función”, afirmó.

Analizan las imágenes para identificar a los responsables
Ávila confirmó finalmente que la Policía se encuentra trabajando con los registros audiovisuales del episodio ocurrido en el Estadio Municipal.
“Se están bajando los registros fílmicos de la situación de agresión que se vivió el día de ayer en el Estadio Municipal”, indicó.
Las imágenes serán analizadas para determinar con precisión cómo se desarrollaron los hechos y avanzar en la identificación de quienes participaron de las agresiones.
El segundo jefe de la Unidad Regional sostuvo además que los encuentros deportivos son clasificados según su nivel de riesgo y que, pese a que el partido había sido considerado de riesgo medio, se había dispuesto el refuerzo de seguridad con personal de Canes ante la posibilidad de incidentes.
