Keyla, mamá de Íker, denunció que su hijo atraviesa un grave cuadro respiratorio y aseguró que desde hace varias internaciones viene reclamando una atención especializada y su derivación. El pequeño se encuentra intubado en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia.
Keyla atraviesa horas de profunda preocupación por el estado de salud de su hijo Íker, un bebé de apenas 10 meses que permanece internado en terapia intensiva del Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, intubado y con un cuadro respiratorio grave. La mujer reclama que sea trasladado a Buenos Aires para recibir una atención especializada.
Según relató, el pequeño tiene una infección pulmonar y uno de sus pulmones se encuentra cerrado. “Mi bebé tiene 10 meses. Hace cinco internaciones atrás vengo pidiendo que me lo trasladen a Buenos Aires, porque no lo veo bien. Cada vez está peor”, sostuvo.
Keyla explicó que su hijo ha atravesado reiteradas internaciones por problemas respiratorios. En los primeros episodios, según contó, fue diagnosticado con bronquiolitis y posteriormente con broncoespasmos. “Siempre lo mismo: sacada de moco, oxígeno y listo. Lo veían que respiraba bien y lo mandaban a mi casa”, relató.
La madre aseguró que, tras recibir el alta, Íker permanecía pocos días en su domicilio antes de volver a presentar complicaciones. “En mi casa podía estar uno o dos días bien, volvía lo mismo. Le sacábamos los mocos a cada rato, estaba con paf, le hacíamos los paf a horario y no había caso”, señaló.
En relación con la última internación, contó que el lunes había recibido el alta, pero debió regresar al hospital debido a que el bebé presentaba vómitos. “Me metí corriendo porque, si no, no me atienden. Tengo que esperar muchas horas”, afirmó.
La mujer cuestionó además la atención que, según su denuncia, recibió su hijo durante las internaciones anteriores. Aseguró que durante meses reclamó que le realizaran controles y que se le efectuaran procedimientos para ayudarlo a respirar.
“Vengo peleando hace tres internaciones. Que le saquen los mocos, que me lo atiendan. Tuve que aprender yo a meterle una manguerita para sacarle los mocos, cosa que solamente tenían que hacer las enfermeras”, manifestó.
Keyla sostuvo que en reiteradas oportunidades sintió que su hijo no recibía la atención necesaria y afirmó que otras madres también habrían planteado situaciones similares.
“Me vienen abandonando al bebé, no le dan bola a mi hijo. Vengo luchando, peleando y ahora todo lo quieren tapar con un dedo. Mi hijo está intubado, está mal”, expresó.
La madre también cuestionó que, según su relato, durante algunos períodos no se le habrían realizado estudios que consideraba necesarios. “Hace meses no le hacían una placa, hace meses no le sacaban sangre. Ahora entré, le hicieron análisis de sangre y placa”, contó.
El cuadro actual de Íker llevó a Keyla a insistir con su pedido de derivación. “Yo quiero que me lo trasladen a Buenos Aires porque no hay caso que lo vea bien acá. Cada vez lo veo peor, vengo discutiendo por lo mismo y no me dan bola”, afirmó.
La mujer indicó que pudo dialogar con el jefe de Pediatría del Hospital Regional, quien, según relató, se comprometió a acompañar el pedido. “Me dijo que iba a hacer una nota para que me lo trasladen y que iba a hablar sobre el tema de que no le dieron bola en su momento”, señaló.
En ese sentido, Keyla manifestó su intención de solicitar también la intervención de las autoridades del hospital y consideró que existió “abandono de persona”. “Me siento muy enojada porque mi bebé necesitaba esa atención. Yo venía discutiendo varias veces por lo mismo, porque quería que le saquen los mocos”, sostuvo.
La mamá también relató situaciones que, según afirmó, agravaron su preocupación durante las internaciones. Dijo que en una oportunidad fue tratada de “loca” por plantear su intención de retirarse y que incluso le habrían tomado una fotografía sin su consentimiento.
“Como que yo me quería ir. Una vez le sacaron una foto sin mi consentimiento, como tratándome de que soy una mala madre. Mi hijo no está bajo peso, no está maltratado, nada”, aseguró.
Ahora, la familia espera una respuesta respecto del pedido de derivación. Keyla afirmó que no le informaron todavía a qué institución de Buenos Aires podría ser trasladado el bebé, pero insistió en que su prioridad es que Íker pueda acceder a una atención que, según considera, necesita con urgencia.
“Lo único que estoy pidiendo es que me lo trasladen para que tenga una buena atención, porque acá, lamentablemente, no la estoy viendo”, concluyó.
