Noelia Alderete relató el ingreso de delincuentes a su casa y cuestionó la respuesta de la Comisaría Sexta; la situación derivó en una nueva denuncia y medidas de protección.
Noelia Alderete, madre de Gonzalo Guenchur, realizó una fuerte denuncia pública tras vivir un nuevo episodio de inseguridad en su vivienda del barrio San Cayetano, donde un joven ingresó durante la madrugada mientras ella se encontraba con sus hijos.
Según relató, el hecho ocurrió cerca de la 1:30 de la madrugada, cuando escuchó ruidos provenientes del sector de la cocina.
“Me dirijo a ver qué pasaba y encuentro que había un chico adentro de la casa, entrando por la ventana”, explicó. En ese momento, sus hijos dormían y su pareja no se encontraba en el domicilio.
Alderete indicó que intentó comunicarse con el 101, pero ante la demora decidió contactar directamente a un jefe policial, quien finalmente envió un móvil al lugar. Posteriormente, personal policial se hizo presente, tomó la denuncia y durante la madrugada intervino también personal de brigada y científica.
Sin embargo, la mujer manifestó su preocupación por la reiteración de situaciones similares en los últimos días. “Hace cinco días que estamos revisando cámaras y durmiendo mal. Hoy volvieron a venir”, aseguró, al tiempo que explicó que logró registrar en video a tres individuos merodeando su vivienda.
En ese contexto, cuestionó el accionar de la Comisaría Sexta, señalando falta de respuesta ante sus llamados. “Nos dijeron que estábamos muy alterados y que mientras no me roben o no me hagan nada, no se pueden meter”, afirmó con indignación.
Además, denunció problemas vinculados a la jurisdicción policial, ya que —según explicó— los sospechosos cruzan hacia otra zona donde interviene otra dependencia, lo que dificulta la intervención inmediata. “Uno queda a la deriva”, resumió.
La situación escaló durante la tarde, cuando, tras radicar la denuncia, se dispuso una custodia policial en su vivienda. En ese momento, uno de los presuntos implicados se presentó en el lugar y, tras una discusión, habría amenazado a Alderete, lo que motivó una nueva denuncia y la solicitud de una restricción de acercamiento.
La mujer expresó su malestar no solo por el accionar de los delincuentes, sino también por la respuesta institucional. “Es una vergüenza cómo trabajan, no se preocupan de nada”, sostuvo, reclamando mayor protección y respuestas ante hechos de inseguridad reiterados.
