El bebé permanece estable en el área de Neonatología de la Clínica del Valle. Intervinieron la Justicia y el Servicio de Protección de Derechos para definir quién quedará a cargo de su cuidado.
Un recién nacido permanece internado en el área de Terapia Intensiva Neonatal de la Clínica del Valle, luego de que profesionales de la institución detectaran una situación que derivó en la intervención de distintos organismos de protección y de la Justicia.
El caso se conoció a partir de un informe realizado por el responsable de Terapia Intensiva Neonatal, quien puso en conocimiento de las autoridades una situación vinculada al consumo de cocaína por parte de la madre en el contexto de la internación obstétrica.
El bebé nació el lunes 24 de agosto en la misma institución y, tras permanecer inicialmente junto a su madre, presentó horas después un cuadro de hipotermia que no respondió a las primeras medidas implementadas. Ante esta situación, los médicos resolvieron trasladarlo al sector de Neonatología para continuar con su atención. Actualmente, según la información disponible, se encuentra estable.
En paralelo, durante la evaluación de la situación familiar, los profesionales sanitarios manifestaron haber advertido dificultades de los progenitores para comprender y seguir indicaciones relacionadas con los cuidados esenciales del recién nacido.
Frente a este escenario se activaron los mecanismos de protección correspondientes y tomaron intervención las autoridades judiciales, el Juzgado de Familia y el Servicio de Protección de Derechos de la Niñez, Familia y Adolescencia.
Personal del organismo de protección se presentó en la clínica durante la tarde, mantuvo reuniones con los profesionales que intervienen en la atención del bebé y comenzó a evaluar las medidas necesarias para garantizar su bienestar.
Como primera medida, se estableció que los progenitores no asumirán inicialmente el cuidado y la tenencia del recién nacido, mientras se analiza cuál será la alternativa más adecuada para su resguardo.
En ese marco, se activó el Protocolo de Actuación ante un recién nacido en situación de vulnerabilidad, que contempla la evaluación de distintas redes familiares y afectivas antes de determinar el lugar donde permanecerá el bebé.
Entre las alternativas que serán consideradas se encuentran familiares directos, como abuelos maternos o paternos, además de otros referentes afectivos y redes de apoyo disponibles en la ciudad.
Mientras avanza la intervención de los organismos competentes, el recién nacido continúa bajo atención médica en Neonatología, mientras se define quién podrá asumir su cuidado de manera segura y conforme a las medidas de protección establecidas.
