«Hace cuatro años que no puedo ver a mis nietos»

Desde hace cuatro años, Raúl Yauco atraviesa una situación que define como “dolorosa e injusta”: no puede ver ni mantener contacto con sus nietos debido a una serie de decisiones judiciales que, según denuncia, han afectado profundamente a toda su familia.

“Hace cuatro años que no los podemos ver. No nos permiten el contacto, ni a mí ni al resto de la familia: tíos, primos… nadie”, relató. La situación, asegura, se originó tras conflictos familiares que derivaron en intervenciones judiciales y restricciones que aún se mantienen vigentes.

Según su testimonio, durante los primeros dos años intentaron revertir la situación por vías legales. “Gastamos dinero en abogados, en psicólogos… es una rueda que no termina. Después de un tiempo dejamos de hacerlo porque no había respuestas”, explicó.

Uno de los episodios más recientes que agravó el conflicto ocurrió cuando Yauco se cruzó casualmente con uno de sus nietos. “Pasé por la casa, lo vi, bajé la ventana del auto y lo saludé. Nada más. A los pocos días me llegó una denuncia y una restricción para no acercarme ni comunicarme por tres meses”, contó.

La familia sostiene que las decisiones judiciales han sido excesivas y cuestiona los tiempos de la Justicia. “No son los tiempos de una familia. Mientras tanto, los chicos crecen sin contacto con nosotros”, expresó con angustia.

En paralelo, su hijo —padre de los menores— se trasladó a Buenos Aires junto a su pareja ante el temor de nuevas denuncias. “Se fueron porque en cualquier momento podían acusarlo de algo más. Están viviendo allá desde hace años”, detalló.

Yauco también cuestionó el rol de los profesionales intervinientes: “Psicólogos, asesores… uno espera otra cosa, pero la experiencia fue muy negativa. Es un proceso que te desgasta”.

A pesar del paso del tiempo, afirma que el reclamo continúa. “Uno no deja de intentar. Es muy duro no poder ver a tus nietos, no saber de ellos, perder momentos de su vida”, concluyó.

El caso expone una problemática más amplia: los conflictos familiares judicializados y el impacto que tienen en los vínculos, especialmente cuando los tiempos legales se extienden durante años sin resolución definitiva.