“Hace cinco años que no los veo”: el desgarrador pedido de una abuela por sus nietos

Claudia denuncia que fue separada de sus nietos por decisiones judiciales que, asegura, ignoraron su vínculo familiar. Reclama ser escuchada y advierte sobre la falta de respuestas en Comodoro Rivadavia.

El dolor de Claudia se sostiene en el tiempo. Hace casi cinco años que no puede ver a sus nietos, una situación que, según relata, comenzó tras una serie de denuncias que califica como falsas y que derivaron en su alejamiento total de los niños.

“Van a ser cinco años, el 11 de julio, que no los puedo ver”, expresó con angustia. La mujer asegura que siempre estuvo presente en la vida de sus nietos desde antes de su nacimiento y que nunca fue una abuela ausente. “Los esperé desde el primer momento. Son mis primeros nietos”, recordó.

Según su testimonio, la madre de los niños limitó progresivamente el contacto hasta impedirlo por completo. Además, denunció que los hermanos fueron separados: uno permanece con su madre y el otro con la familia materna. “Los separaron y la Justicia lo permitió”, afirmó.

Claudia sostiene que intentó recurrir a distintas instituciones, pero no encontró respuestas. “Fui al hospital, al juzgado, hablé con asistentes sociales, y siempre me decían lo mismo: ‘ella es la madre’”, relató. En ese sentido, cuestionó el accionar del sistema judicial y de los organismos de protección. “Los niños no son escuchados. La Justicia es injusta con ellos”, sentenció.

El impacto emocional de la situación fue profundo. La mujer contó que atravesó años de tratamiento psicológico y que el dolor por la ausencia de sus nietos marcó su vida cotidiana. “He sufrido horrores. Llegué a dormir con sus cosas cuando me los quitaron”, confesó.

En medio de su reclamo, también vinculó su historia con otros casos recientes que conmocionaron a la comunidad, y pidió mayor compromiso institucional. “Que escuchen a los niños. Cuando un chico dice que no quiere estar en un lugar, es por algo”, remarcó.

Finalmente, hizo un llamado a la sociedad y a las autoridades: “Los niños no son un objeto. Necesitamos que jueces, fiscales y profesionales actúen con responsabilidad. Que no firmen papeles sin pensar en el daño que provocan”.

Mientras tanto, su lucha continúa con un único objetivo: volver a abrazar a sus nietos.