El Presidente celebró junto a 18 mandatarios provinciales la rúbrica del acta con los diez puntos que el Gobierno considera fundamentales para el rumbo del país. «Les prometo que vamos a vivir en un país sin inflación por el resto de nuestros días».

A la medianoche, el presidente de la Argentina, Javier Milei, encabezó en Tucumán la rúbrica del Pacto de Mayo, un compromiso asumido con gobernadores y dirigentes opositores para avanzar en diez políticas de Estado que el Gobierno considera claves para el rumbo del país. El evento tendrá lugar en la Casa Histórica de Tucumán.

El jefe de Estado partió a última hora de esta tarde junto a su hermana y secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, con destino a San Miguel de Tucumán.

 El Presidente arribó a la capital provincial pasadas las 23 y se dirigió a un hotel de la zona, donde aguardó el inicio de la vigilia del 9 de Julio, fecha en la que se cumplen 208 años de la Declaración de la Independencia argentina.

El evento se transmitió por cadena nacional a la medianoche. A las 23.20 comenzaron a llegar los gobernadores, ministros del Gabinete, invitados especiales y los ex presidentes Mauricio Macri y Adolfo Rodríguez Saá. Luego, con todos los convocados presentes arribaró el presidente Javier Milei, con la banda y el bastón, y acompañado de su hermana Karina Milei.

Luego de entonarse el Himno Nacional el jefe de Estado brindó el discurso en el que hizo foco sobre la herencia y los principales desafíos que enfrenta la Argentina de cara al futuro. Milei se referió en detalle al contenido del Acta de Mayo y les habló, principalmente, a los argentinos.

“Estos son los 10 pilares sobre los que vamos a reconstruir el edificio de nuestra nación”

Sobre el final de su discurso, Milei se refirió al punto 8 del Pacto de Mayo, el de la reforma laboral. Señaló que “el régimen que impera desde hace 50 años es obsoleto y dañino para el mundo laboral que tenemos hoy. El mundo cambió. Es un régimen con normativas vetustas que hace imposible contratar a alguien formalmente. Lo único que si creció fue el empleo público”, advirtió.

“Somos un país pobre, necesitamos generar trabajo formal y de calidad, y para eso es indispensable generar riqueza”, agregó.

Luego hizo foco en que el sistema previsional “está quebrado y tiene un diseño de incentivos que lo hace insostenible e inmoral”, junto con “una legislación laboral que incentiva la informalidad y un sistema previsional que le roba a quien aportó para dárselo a quien no, esto quita cualquier incentivo a aportar”.

En el último punto, “firmamos el compromiso con la apertura al comercio internacional para que Argentina sea protagonista del mercado global”. “La política nos ha querido convencer de manera demagógica que cerrar la economía era proteger a los argentinos, nunca se ha dicho algo tan falso como esto, solo sirve para proteger a unos pocos amigos del poder para que puedan vender productos mas caros y de peor calidad”.

“Estos son los 10 pilares sobre los que vamos a reconstruir el edificio de nuestra nación. Estas 10 ideas no pueden quedarse en lo declamativo. No vinimos a construir relato, vinimos acá a construir una nación. Por eso hemos decidido crear el Consejo de Mayo que tendrá la tarea de traducir estos incisos a legislación efectiva que enviaremos al Congreso. Esperamos que contando con el aval de todos los actores económicos de la Argentina podamos materializar en reformas legislativas los principios aquí esbozados”, comenzó a cerrar su discurso el jefe de Estado.

“Tenemos la oportunidad histórica y la obligación de acudir al llamado de la sociedad. Recoger juntos ese guante y volver a ser una generación de patriotas. Lo que la historia demanda, inclusive si el costo de hacerlo es renunciar a nuestra reputación o intereses personales, y volver a abrazar las ideas que abrazaron nuestros héroes de la patria, las ideas que transformaron un país de bárbaros en potencia mundial en pocas décadas. Para algunos parece una tarea imposible, se que muchos argentinos están cansados, y sienten que hemos expendido demasiado esfuerzo al servicio de la nada en los últimos años. No vamos a parar hasta cambiar de raíz los males que aquejan a nuestro país, si lo hacemos juntos tendremos éxito. No somos cualquier pueblo, somos la Argentina. La victoria en el campo de batalla no depende de la cantidad de soldados sino de las fuerzas que vienen del cielo. Viva la patria, viva la libertad carajo. Gracias por tanta grandeza y gracias por este gesto patriótico”, concluyó Milei en las primeras horas de la madrugada de este martes 9 de julio.

“Anunciamos también el puntapié inicial de un nuevo orden para nuestro país”

El presidente destacó una serie de puntos que buscará mejorar a partir de la “segunda fase” de su gestión que comenzó tras la aprobación de la Ley Bases. “Construir el país próspero y pujante que queremos llevará tiempo y esfuerzo titánico de parte de todos los presentes y del común de la sociedad, pero si tenemos una visión clara del rumbo y nos mancomunamos en torno a un conjunto de principios y objetivos no negociables llegaremos a puerto más pronto que tarde”, dijo el mandatario.

“Un compromiso con la inviolabilidad de la propiedad privada. Cada cual sabe cuánto costo conseguir lo que uno tiene, cada elección que uno toma implica miles de renuncias. Por eso cuando el político confisca a través de impuestos el fruto del trabajo del individuo, le está confiscando su tiempo, su sacrificio y su libertad. La defensa de la libertad no se trata solo de un derecho, sino de la fórmula para el crecimiento económico”, remarcó.

Y agregó: “Les prometo que vamos a vivir en un país sin inflación por el resto de nuestros días. Vivimos bajo un régimen inflacionario hace tantos años que nos hemos acostumbrado. Es vivir en la cárcel del eterno presente”.

Repasando la decena de puntos del Pacto de Mayo, Milei planteó el compromiso a “bajar el gasto público a los niveles históricos”: “Nuestro país tiene enormes recursos naturales y capital humano híper talentoso y trabajador pero que no prospera porque el sector privado carga en su espalda con más de 40 puntos del PBI de gasto estatal. Con mucho esfuerzo lo estamos reduciendo. La magia no existe, este exagerado gasto solo se puede financiar con impuestos que asfixian a nuestra economía, con inflación que pulveriza salarios e imposibilita el cálculo económico, o con deuda que son impuestos a las generaciones futuras”.

“El gasto público desmedido es el centro de nuestros males. Insistimos, nos enfrentamos a problemas de magnitudes bíblicas que requiere del esfuerzo de todos los sectores”, continuó y destacó que en 8 meses de gestión “hicimos la reducción de gasto público más grande de la historia del estado nacional”. “Los aquí firmantes se comprometieron a hacer su parte en sus respectivos distritos”, agregó.