“Estuvo cuatro meses con la madre y lo devolvió muerto”

La conmoción por la muerte de Ángel sigue generando dolor en la comunidad educativa donde el niño asistía al jardín. Antonella, mamá de un compañerito y testigo cercana de su día a día, expresó su profunda tristeza e indignación por lo ocurrido.

“Es algo que se podría haber evitado”, afirmó, visiblemente afectada, en coincidencia con otros padres. Según relató, conoció a Ángel en el jardín, donde asistía junto a Lorena —quien lo crió— y su familia. “Era un nene bien criado, amoroso, sin maldad. Una familia hermosa”, recordó.

Antonella también relató el momento en que conoció a la madre biológica del niño, quien apareció en el jardín hacia noviembre. “Nunca la había visto. Le pregunté a quién venía a buscar y me respondió con soberbia que a su hijo. Me señaló a Ángel y me dijo que era la madre biológica”, contó. La situación la impactó profundamente: “Yo le dije que a un hijo no se lo abandona por nada del mundo”.

A partir de ese momento, asegura que notó un cambio significativo en el comportamiento del niño. “Ángel siempre fue alegre, le gustaba ir al jardín y participar. Pero después empezó a no querer hacer nada, no tenía ganas, estaba distinto”, explicó. También observó señales de descuido: “Se notaba en cómo iba vestido, en su aspecto”.

El último recuerdo que guarda de él es especialmente doloroso. “Lo vi en un negocio, estaba sucio. Lo abracé, él también me abrazó fuerte. Le compré un alfajor porque le encantaban las cosas dulces. Ese día fue la última vez que lo vi”, relató.

Antonella sostuvo que el niño no reconocía a su madre biológica como tal. “Mamá le decía a Lorena. A ella la llamaba por su nombre”, señaló.

En medio del dolor, la mujer fue contundente: “Cuando vimos los videos donde él no se quería ir, era por algo. Tenía miedo, lo maltrataban”. Y remarcó: “Esto se podría haber evitado. Ángel no estaba bien”.

La comunidad del jardín permanece atravesada por la tristeza. “Éramos un grupito de mamás, nuestros hijos eran todos amiguitos de Ángel. Estamos destruidas. Sabíamos cómo era él y cómo terminó… lo devolvieron muerto”, expresó con angustia.

Finalmente, Antonella reflexionó desde su propia experiencia: “Soy mamá soltera y jamás dejaría a mi hijo. Un hijo es una bendición”.