Este viernes, en el Centro de Información Pública de Comodoro Rivadavia, la Dirección Provincial de Maternidad, Infancia y Adolescencia del Ministerio de Salud de Chubut, presentó el documento «Construcción de Masculinidades y su relación con la salud integral en adolescentes varones». En el estudio multicéntrico participó el CESIA realizando un relevamiento con estudiantes secundarios de la ciudad en torno al «imaginario de adolescentes y varones en relación a sus masculinidades vinculadas a su riesgo físico».
Encabezada por Juan Carlos Escobar, director de Adolescencias y Juventudes del Ministerio de Salud de Nación, este viernes, en el Centro de Información Pública de Comodoro Rivadavia, se presentó el documento «Construcción de Masculinidades y su relación con la salud integral en adolescentes varones».
El estudio multicéntrico fue realizado por la Dirección de Adolescencias y Juventudes del Ministerio de Salud de Nación, en el marco del programa Salud Investiga, y contó con la participación del Centro de Salud Integral del Adolescente (CESIA) de Comodoro Rivadavia, a través de la trabajadora social Macarena López.
Respecto al trabajo, durante la jornada, Escobar explicó que «el objetivo general fue indagar el imaginario de adolescentes y varones en relación a sus masculinidades vinculadas a su riesgo físico».
En este sentido, se trabajó en una escuela del centro de la ciudad, donde se consultó a los chicos sobre diferentes aspectos.
Al respecto, Macarena López explicó: “La investigación la hicimos en 2017, sobre todo la recolección de datos, y en 2018 trabajamos el análisis de los datos. Tomamos una escuela del ejido céntrico de la ciudad, que pensamos estratégicamente porque podrían llegar chicos de los diferentes barrios de Comodoro, tanto de zona norte como sur. En cada encuentro fuimos trabajando en torno a las masculinidades, indagando sobre diferentes aspectos: salud, sexualidad y violencia”.
En total fueron 6 encuentros con cerca de 30 adolescentes de entre 13 y 16 años. En cada uno se abordaron diferentes temas. Por ejemplo, en el primero se charló sobre el consentimiento informado y “surgieron dudas entre los mismos chicos, de que si ellos tenían que firmar el consentimiento informado o eran los padres”.
“Esto hubo que trabajarlo con los directivos del colegio, que a partir de la modificación del Código ya no era necesario que los padres los autoricen para que puedan participar de la investigación», explicó a modo de ejemplo, López.

CINCO CIUDADES DE ARGENTINA

Luego del encuentro, Juan Carlos Escobar, director de Adolescencias y Juventudes del Ministerio de Salud de Nación, fue consultado respecto a la investigación y explicó que forma parte de las iniciativas que lleva adelante el área. “Dentro de las líneas de trabajo que venimos desarrollando desde la dirección, venimos intentando incorporar la perspectiva de género y masculinidades en la atención de salud y el acceso para adolescentes al sistema de salud, además para problematizar las inequidades que se dan por determinadas maneras de construirse como sujetos varones. Entonces, como venimos trabajando en capacitaciones, materiales, nos faltaba la propia voz de los adolescentes y es por eso que surge esta investigación en 2017, con una beca de Salud Investiga donde decidimos explorar, indagar los imaginarios que varones y adolescentes tenían en relación al género, la sexualidad, las violencias y el cuidado de la propia salud”.
La investigación se realizó en cinco ciudades: San Miguel de Tucumán, Moreno, Concordia (Entre Ríos), Comodoro Rivadavia y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La misma fue aprobada por el Comité de Ética, y trabajó en diferentes aspectos.
A grandes rasgos, Escobar, a modo de conclusión del trabajo, indicó que “todavía persisten imaginarios de adolescentes varones en relación a ciertos mandatos que lo conocemos como masculinidad normativa o hegemónica, es decir que hay que ser proveedor, procreador, para poder ejercer el título de varones”.
Sobre las diferentes aristas que se visualizaron, explicó que “hay muchas internalizaciones con respecto a la homofobia. Toda la cuestión de decir que ‘para ser varón, la única manera abalada es ser un varón heterosexual’, y esto es un mandato entre los compañeros y a nivel familiar.
También hay muy poca interacción con el sistema de salud, no perciben cuestiones propias de salud, sino que en general acuden cuando están más graves o están asociadas a cuestiones de suicidio o consumo de alcohol como mayores alertas. Hay muy poco involucramiento en los temas de salud sexual y reproductiva; no se hacen cargo, por ejemplo, de las relaciones sexuales y el uso del preservativo, y otro de los puntos fundamentales tiene que ver con la violencia. Se socializa de manera bastante violenta; en el trato con otros, en el trato con las compañeras, entre amigos”.
El documento se presentó este viernes en Comodoro Rivadavia y cuenta con un apartado con bibliografía y recursos audiovisuales para trabajar en talleres.