«Cuando conocimos el caso, estuvimos llorando toda la noche»

Cinthia Fernández, pareja del abogado Roberto Castillo, se expresó respecto al impacto provocado a nivel nacional por el caso de Ángel López. Y en su condición de estudiante de Abogacía, participó del primer encuentro del apoderado legal con el fiscal Facundo Oribones con el objetivo de acceder a la causa junto al padre y su pareja.

La mediática expresó fuertes cuestionamientos al sistema judicial, poniendo el foco en lo que considera fallas estructurales que terminan exponiendo al menor a una situación fatal. “Esa noche, cuando conocimos el caso; estuvimos llorando toda la noche. Y al otro día fue peor al escuchar tanto a Luis como a la señora. Fue tremendo”, expresó, al recordar el impacto que le generó el caso.

Mencionó una frase que la marcó profundamente, por parte de Lorena Andrade, la mujer que cuidó al pequeño: “El único delito que tuve fue no parir a Ángel. Y eso fue tremendo”.

Fernández apuntó directamente contra el accionar de la Justicia de Familia, cuestionando los criterios utilizados en las decisiones sobre la tenencia. “Esto es una injusticia porque solo por la condición de ser hombre, por sesgos, por ideologías políticas, los jueces de familia no se toman el tiempo de conocer los núcleos familiares”, afirmó.

En esa línea, fue contundente al remarcar que “le dan a los chicos a quien sea, solo porque consideran que una mujer va a cuidar mucho mejor que un hombre”. Y agregó: “Hay mujeres malas, hay hombres malos, hay madres buenas, hay padres buenos. No hay una regla fija”.

También se refirió al contexto que rodeó el caso y a las decisiones que aislaron al niño de su entorno afectivo: “Se aisló al menor de su familia y lo dejaron en manos de desconocidos. La justicia fue un desastre, una vergüenza. Lo que hicieron es una vergüenza, y lo peor es que lo hacen todos los días”.

En otro tramo planteó la gravedad de lo ocurrido y dejó una reflexión desde lo emocional: “Estamos hablando de un nene de cuatro años. Todos los que vieron el video no sé quién puede terminar de verlo sin llorar”. Y del mismo modo, planteó la necesidad de implementar cambios profundos en el sistema judicial.

“Yo creo que en casos irreversibles donde son comprobados los asesinos, yo no los quiero en esta vida, le quitaron la vida a una criatura que tenía todo por vivir”.

“Yo sigo sosteniendo –agregó Fernández- que en casos irreversibles, como fue el de Lucio y el de Ángel. Ojalá que no sean más bebitos que están en el cielo, porque esas criaturas tienen que estar viviendo, disfrutando la vida, las oportunidades, y llenos de amor.¿ Para qué los quiero en esta vida? Si le arruinaron la vida a una criatura que tenía todo por vivir. Hablo de casos irreversibles y comprobados –insistió- donde fueron los asesinos, porque otros sería una irresponsabilidad y claramente podríamos caer en un montón de falsas denuncias y podría morir un montón de gente inocente”.

“Si tengo que hablar desde lo emocional, en casos irreversibles, yo no los quiero en esta vida. Las madres de Lucio estando presas juntas, estuvieron una luna de miel mientras el nene estaba bajo tierra”.

Y finalmente cuestionó: “¿Para qué yo quiero esa gente inservible que encima la tengo que mantener con recursos nuestros?. En éstos casos irreversibles y comprobados, yo no los quiero. Y si puede ser público mejor. Esto es lo que considero; lo que pienso y lo que siento”, dijo Fernández visiblemente emocionada por el impacto del caso y previo a reunirse con padres que se movilizaron hasta el lugar por sufrir decisiones judiciales.