Desde la noche del miércoles en la Sala Velatoria de Avenida Canadá comenzó el último adiós para el niño de 4 años.
Familiares, amigos y vecinos se reunieron para despedir al pequeño en un velorio cargado de emoción, rodeado de velas y gestos de profundo dolor. En ese clima, el pedido de justicia volvió a hacerse escuchar con fuerza entre los presentes.
Mientras tanto, la investigación continúa avanzando y en las últimas horas surgieron elementos relevantes. Según las primeras pericias, se detectaron lesiones internas en la cabeza del menor, aunque todavía se aguarda el resultado definitivo de la autopsia.
En paralelo, las autoridades realizaron un allanamiento en la vivienda donde residía el niño, en busca de nuevas pruebas que permitan reconstruir lo sucedido.
En medio de la tristeza, el reclamo colectivo se mantiene firme: que se esclarezcan los hechos y se conozca la verdad.
