El documento del servicio de emergencias que asistió al niño de 4 años en Comodoro Rivadavia señala que había sufrido un golpe antes del paro cardiorrespiratorio. El dato podría ser clave para determinar responsabilidades.
La investigación por la muerte de Ángel, el niño de 4 años que conmocionó a Comodoro Rivadavia, sumó en las últimas horas un elemento determinante: un informe del servicio de emergencias que menciona la existencia de un “traumatismo previo” antes de su descompensación.
El documento, incorporado a la historia clínica inicial, detalla las condiciones en las que el menor fue asistido por el personal médico. Según el parte, el niño fue trasladado en estado crítico tras sufrir un paro cardiorrespiratorio.
“Paciente traído por paro cardiorrespiratorio, refieren que hubo un antecedente de traumatismo (golpe) previo”, indica el informe, que ahora es analizado en profundidad por los investigadores.
Fuentes vinculadas a la atención señalaron que el cuadro del menor era extremadamente delicado desde el primer momento: presentaba palidez, ausencia de respuesta a estímulos y signos evidentes de deterioro general. Esta situación obligó a los profesionales a iniciar maniobras de reanimación de forma inmediata antes de su traslado urgente al centro de salud.

El registro médico coincide con otros elementos incorporados a la causa que dan cuenta de la gravedad del estado del niño desde el inicio de la intervención sanitaria.
Una pieza clave en la causa
La referencia a un posible golpe previo se convirtió en uno de los puntos más sensibles del expediente. Los especialistas deberán determinar si ese traumatismo está directamente relacionado con el paro cardiorrespiratorio o si se enmarca dentro de un cuadro más amplio que podría incluir indicios de maltrato infantil.
En este contexto, el informe de la ambulancia adquiere un valor central para reconstruir lo sucedido en las horas previas al traslado del menor.
La reconstrucción de las últimas horas
La Justicia avanza ahora en la elaboración de una línea de tiempo precisa que permita esclarecer cómo evolucionó el estado de salud del niño antes de su fallecimiento.
Para ello, se analizan de manera conjunta distintos elementos de prueba, como audios difundidos, testimonios, informes médicos y registros del sistema de emergencias. Cada uno de estos aportes resulta clave para entender tanto el contexto en el que ocurrió la descompensación como la actuación de los adultos responsables.
Mientras tanto, el caso continúa generando conmoción y mantiene en vilo a la comunidad, a la espera de respuestas que permitan esclarecer lo ocurrido.
