En una conferencia de prensa, el fiscal interviniente, Sergio Oribones y el fiscal jefe Cristian Olazábal brindaron precisiones sobre el avance de la investigación por la muerte del niño Ángel López. Ambos coincidieron en que la causa continúa en etapa preliminar, sin imputados, pero con personas bajo sospecha y una batería de medidas en marcha.
Uno de los datos centrales es que la causa está caratulada en una primera instancia como “muerte dudosa”, mientras se intentan determinar las circunstancias exactas del fallecimiento. “No se descarta ningún tipo de línea de investigación”, explicaron, al señalar que se analizan tanto hipótesis de lesiones voluntarias como involuntarias.
Desde la Fiscalía confirmaron que no hay imputados hasta el momento, aunque sí personas identificadas como sospechosas que permanecen en la ciudad y bajo monitoreo. “Hay sospechados, están siendo fichados y monitoreados por personal policial y de fiscalía”, detallaron.
También se anticipó que se avanzará en el análisis de teléfonos celulares, una medida considerada clave para reconstruir movimientos y comunicaciones. “Probablemente la semana que viene ya tengamos acceso a los teléfonos y más información sobre dónde estuvieron y los diálogos”, indicó el fiscal.
Uno de los puntos más relevantes pasa por los estudios forenses. Según explicó Olazábal, aún no está determinada la causa de muerte, y todo depende de los informes complementarios de laboratorio, especialmente los histopatológicos cuyos resultados están pendientes. “Estamos aguardando los informes de laboratorio que nos van a develar la causa de las lesiones”, sostuvo.
Se confirmó la existencia de traumatismos, principalmente en la zona craneal, aunque todavía no se pudo establecer si fueron provocados intencionalmente ni cuándo ocurrieron exactamente.
“Las lesiones son internas, Por lo tanto, nosotros tenemos, a través de los informes patológicos y la posibilidad de determinar el orígen de esa lesión, la evolución que tuvo. No tenemos todavía una posible mecánica de cómo ha ocurrido, porque estas personas, tanto la madre como la pareja, han quedado vinculadas a esta causa pero no tenemos una evidencia firme”, señaló Olazábal.
Otro dato que generó repercusión es que, según las autoridades, no existían indicadores previos de riesgo en el ámbito penal. “No teníamos ningún indicador o alerta previa que nos haga sospechar que algo podía estar pasando con el menor”, remarcaron los funcionarios del Ministerio Público Fiscal.
Aclararon que cualquier posible responsabilidad de otras instituciones será evaluada más adelante, en función de lo que surja de la investigación. El fiscal también señaló que, si se detectan irregularidades por parte de organismos o profesionales, se dará intervención a los ámbitos correspondientes. “Si surge algún tipo de responsabilidad, se remitirá a las áreas pertinentes”, explicó.
Por ahora, la prioridad es determinar cómo murió Ángel López y si existió algún delito, antes de avanzar en posibles imputaciones. Las autoridades insistieron en la necesidad de respetar los tiempos procesales y evitar conclusiones apresuradas. La causa continúa abierta, con múltiples líneas de investigación y a la espera de pericias que serán determinantes.
