Caso Ángel: el abogado Roberto Castillo pidió prisión perpetua para los acusados y denunció irregularidades judiciales

El letrado aseguró que existen “pruebas contundentes” contra los imputados, calificó el hecho como homicidio agravado y apuntó contra el accionar de la Justicia. Su pareja, Cinthia Fernández, expresó su conmoción por el caso y cuestionó el sistema de protección de menores.

En su ingreso al Ministerio Público Fiscal, el abogado Roberto Castillo se refirió al avance de la causa por la muerte de Ángel y sostuvo que solicitarán la pena máxima para los responsables. “Son dos asesinos, tienen que estar detenidos y recibir una cadena perpetua”, afirmó.

Castillo confirmó que ya accedió al informe forense, el cual revela múltiples lesiones en el cuerpo del niño. Según explicó, existen “muchos elementos de convicción” que acreditan que Ángel fue víctima de un contexto de violencia sostenida. En ese sentido, señaló como autor directo de las agresiones a un hombre identificado como Michael, y consideró a la madre “coautora penalmente responsable” por acción u omisión.

El abogado indicó que la querella pedirá la imputación por homicidio agravado con alevosía, lo que podría derivar en una condena a prisión perpetua. Además, adelantó que el padre del niño ampliará su declaración en las próximas horas, incorporando nuevos elementos a la causa.

Durante su exposición, Castillo también cuestionó el rol de la Justicia en instancias previas al crimen. Aseguró que existieron negligencias por parte de funcionarios judiciales y sostuvo que, de no haber sido por determinadas decisiones, “Ángel estaría entre nosotros”. Incluso deslizó la posibilidad de impulsar un jury contra el juez interviniente y denuncias penales contra auxiliares.

“El sistema está contaminado por la política y la corrupción”, expresó, aunque aclaró que evaluará los pasos a seguir junto al padre del menor para no exponerlo a mayores riesgos.

Respecto al contexto previo a la muerte, el letrado mencionó informes escolares que describían un cambio drástico en la conducta del niño tras quedar bajo el cuidado de su madre. “Era un chico alegre y pasó a estar triste, irascible, aislado”, detalló.

Por su parte, Cinthia Fernández, pareja de Castillo, manifestó su impacto emocional tras conocer el caso. “Nos partió el alma. Esos gritos de súplica no hay forma de escucharlos sin quebrarse”, dijo, y cuestionó los criterios judiciales en la asignación de cuidados parentales.

Fernández también criticó lo que consideró sesgos en el sistema: “No por ser mujer alguien va a cuidar mejor. Hay madres malas y padres buenos, y viceversa”. En un tono más personal, admitió que llegó a plantear la necesidad de penas más severas en casos extremos, aunque reconoció que su postura responde a lo emocional.

Finalmente, Castillo confirmó que la audiencia de imputación se realizará en las próximas horas y no descartó la aparición de nuevos testigos, aunque advirtió que algunos de ellos estarían siendo amenazados. “Hay movimientos raros en el barrio que buscan que no se conozca la verdad”, concluyó.