Javier Toledo, referente de los pescadores artesanales, cuestionó las restricciones de acceso a distintas playas de la ciudad y aseguró que las medidas afectan directamente a unas 100 familias que viven de los recursos marítimos. Reclamó respuestas de los gobiernos municipal y provincial y pidió políticas públicas que contemplen la realidad de los trabajadores del sector.
El cierre de distintas playas de Comodoro Rivadavia generó preocupación entre los pescadores artesanales, quienes advierten que las restricciones complican aún más una actividad que, según sostienen, atraviesa desde hace años una situación de abandono y falta de respuestas por parte del Estado.
Javier Toledo, referente del sector, manifestó su malestar por las medidas y cuestionó que las decisiones se adopten sin contemplar el impacto que generan sobre quienes dependen del mar para trabajar. En ese sentido, explicó que las limitaciones afectan a recolectores, pulperos, rederos de costa y pescadores que desarrollan su actividad desde embarcaciones o directamente desde la orilla.
“Esto afecta mucho a los trabajadores que vivimos de la pesca artesanal. Tenemos todas las playas contaminadas desde Caleta Córdoba hasta La Herradura y lamentablemente cada vez tenemos menos lugares donde podemos trabajar”, expresó.
Toledo señaló particularmente las dificultades que atraviesan para acceder a sectores como La Herradura y advirtió que las restricciones se suman a otras problemáticas, como la marea roja, que afecta la extracción de bivalvos y moluscos.
“Nos están arrinconando cada vez más hacia la pobreza. Cada vez tenemos más playas cerradas y la pesca artesanal está cada vez peor”, sostuvo.
El referente también cuestionó la falta de políticas públicas específicas para el sector y reclamó que se declare una emergencia para los pescadores y recolectores artesanales de Comodoro. Según indicó, alrededor de 100 familias dependen directamente de los recursos marítimos para sostener sus ingresos.
En otro tramo de sus declaraciones, puso en duda los criterios utilizados para determinar los cierres y reclamó que los controles y estudios ambientales se extiendan a toda la costa de la ciudad. Mencionó sectores como Kilómetro 3, Restinga, las inmediaciones de Petroquímica y Kilómetro 5, donde aseguró que también existen situaciones de contaminación que deberían ser evaluadas.
Asimismo, hizo referencia a un presunto derrame de combustible frente a la costa comodorense y cuestionó que no tenga la misma visibilidad que otras situaciones que derivaron en restricciones para el acceso público a las playas.
“Si realmente preocupa tanto la contaminación, ¿por qué no toman muestras en todas las costas? Nosotros siempre tenemos que salir a reclamar y a pelear. Nunca se acuerdan de los pescadores ni de los recolectores”, manifestó.
Toledo también cuestionó la distribución de recursos destinados al desarrollo pesquero y comparó las inversiones realizadas en Caleta Córdoba con la situación de los trabajadores artesanales de Comodoro, quienes, según afirmó, no cuentan con acompañamiento ni respuestas concretas.
Finalmente, adelantó que buscará mantener una reunión con el intendente Othar Macharashvili para plantear la problemática y conocer si existe alguna alternativa para los trabajadores afectados.
“Hay muchos pescadores que hoy no saben qué van a hacer ni cómo van a seguir trabajando. Esto afecta directamente a sus familias y a sus ingresos. Necesitamos que el Estado municipal y provincial nos escuche y tome decisiones concretas”, concluyó.
