El kayakista brasileño continúa su travesía por Sudamérica rumbo a Ushuaia. Lleva cinco años de viaje, conviviendo con el mar y la naturaleza en una expedición que ya supera los 11 mil kilómetros.
El kayakista brasileño Adelson Rodrígues arribó a Comodoro Rivadavia en el marco de una travesía extraordinaria que comenzó hace cinco años en el norte de Brasil y que ya acumula más de 11.500 kilómetros recorridos por la costa sudamericana.
Rodrígues contó que el viaje se inició en una ciudad del norte brasileño y que, en una primera etapa, completó unos 8.000 kilómetros bordeando la costa de su país. Luego, decidió ampliar el desafío: unir todo el continente sudamericano hasta Ushuaia. “Después de averiguar sobre toda la costa argentina y uruguaya, me propuse llegar hasta el final del continente”, explicó.
En su paso por Argentina, el kayakista ya atravesó Uruguay y gran parte del litoral marítimo nacional. Su llegada a la región se dio tras pasar por Bahía Bustamante, aprovechando una ventana de buen clima. En Comodoro, destacó el acompañamiento recibido por parte de organismos de turismo y colaboradores locales, algo que considera clave para sostener la travesía.

Sobre su experiencia en el mar, Rodrígues aseguró que se trata de un entorno que le resulta más sencillo que la vida urbana. “El mar es más tranquilo que una ciudad grande. Allí hay animales; en la ciudad, gente. Es más complejo”, reflexionó. Durante el recorrido, convivió con ballenas, lobos marinos y pingüinos, y aprendió a adaptarse a las condiciones naturales como el viento, las corrientes y el sol.
El kayak en el que navega es cerrado, mide 5,20 metros y fue fabricado en Argentina. Allí transporta entre 50 y 60 kilos de equipamiento, incluyendo carpa, bolsa de dormir, comida, agua, dispositivos electrónicos y ropa. “Es mi casa flotante”, resumió.
La dinámica del viaje depende en gran medida del clima. Puede remar durante dos o tres días seguidos si las condiciones lo permiten, aunque en zonas como la Patagonia —marcada por fuertes vientos— las pausas pueden extenderse. “Ahora estoy parado hace una semana esperando mejores condiciones”, comentó.
El próximo objetivo inmediato es llegar a Ushuaia. Luego, planea cruzar hacia Puerto Williams y Cabo de Hornos en lo que describe como una etapa “épica”. Más adelante, retomará el recorrido hacia el norte por el océano Pacífico hasta Panamá, para luego cerrar el circuito sudamericano con un total estimado de 24.000 kilómetros.
Oriundo del estado de San Pablo, Rodrígues señaló que este proyecto fue un sueño de larga data. “Hace 25 años que navego y unos 15 que soñaba con una gran expedición”, afirmó. Para concretarlo, dedicó años a la planificación, incluyendo logística, contactos con medios y coordinación con organismos de seguridad como la Prefectura Naval Argentina y la Armada.
Con paciencia y determinación, el kayakista continúa su travesía: “Hay mucha agua por delante, y hay que hacerlo despacio y con calma”.
