A ocho meses del desplazamiento, vecinos de Sismográfica convocan a una fogata para visibilizar su reclamo

Susana Santillán, vecina damnificada de Sismográfica, contó que las familias se reunirán este viernes para compartir su situación y reclamar respuestas concretas. “Hay muchas promesas, pero no hay nada concreto”, cuestionó.

A ocho meses del desplazamiento de terreno que afectó a distintos sectores de Comodoro Rivadavia, vecinos del barrio Sismográfica volverán a reunirse este viernes para visibilizar su situación y expresar su preocupación por la falta de soluciones habitacionales definitivas.

Susana Santillán, una de las vecinas damnificadas, explicó que la convocatoria tendrá como objetivo que las familias puedan encontrarse, compartir cómo atraviesan estos meses y volver a poner en agenda el reclamo por las viviendas o terrenos que, según señaló, fueron comprometidos por las autoridades.

“Queremos juntarnos para vernos, para ver cómo nos está yendo, para charlar de esto del Cerro Hermitte, de lo que pasó, y también hacer visible nuestra desesperación porque todavía no tenemos una respuesta concreta”, sostuvo.

La vecina remarcó que, pese al tiempo transcurrido, las familias todavía no recibieron una solución definitiva. “Hay muchas promesas, pero no hay nada concreto. No nos entregaron las casas y no entregaron terrenos”, afirmó.

Casi 300 familias afectadas

Santillán indicó que en el sector donde reside hay cerca de 300 familias y que 141 fueron incluidas en el primer listado de personas damnificadas, aunque hasta el momento no recibieron terrenos ni viviendas.

Según explicó, la definición del segundo listado se demoró a raíz de un período de impugnaciones. Ocho vecinos presentaron objeciones y la Municipalidad contaba con un plazo para responderlas. “Nos deben esa respuesta. Supuestamente tiene que salir ahora”, manifestó.

En su caso particular, Santillán aseguró que no figura en los listados y relató las dificultades que atravesó aquella noche, cuando tuvo que abandonar su vivienda junto a otras dos familias.

“Soy paciente oncológica, insulinodependiente. Esa noche tuvimos que salir todos corriendo por la cancha de golf. Fue un desastre, pero por suerte pudimos salir”, recordó.

Ocho meses viviendo de alquiler

La situación habitacional también representa un fuerte impacto económico para las familias desplazadas. Santillán, docente jubilada, contó que debió buscar una vivienda para alquilar luego de abandonar su casa, de apenas 36 metros cuadrados.

“Esto no es lo que tenía. Mi casa tenía 36 metros cuadrados y nada que ver con lo que tengo ahora”, relató.

Aseguró además que recibe el aporte económico dispuesto como paliativo, aunque sostuvo que el monto resulta insuficiente frente a los valores actuales de los alquileres.

“Ahora el paliativo aumentó a 890.000 pesos”, indicó, mientras explicó que actualmente destina una suma cercana a $700.000 al alquiler, además de afrontar los servicios.

La vecina señaló que otros damnificados atraviesan situaciones similares y que algunos deben pagar alquileres todavía más elevados dependiendo de la zona y de las necesidades familiares.

Reclaman igualdad en la distribución de tierras

Otro de los planteos que surgió entre los vecinos está relacionado con la posibilidad de acceder a terrenos pertenecientes a YPF destinados a soluciones habitacionales para familias afectadas por el desplazamiento.

Santillán aseguró que existe malestar entre quienes fueron evacuados de Sismográfica porque consideran que estuvieron expuestos a la misma situación que familias de otros sectores.

“Muchos vecinos preguntan por qué a nosotros no nos dieron ahí la parte de YPF, si nosotros estuvimos la misma noche”, expresó.

En ese sentido, anticipó que los damnificados evalúan realizar presentaciones formales y recurrir a asesoramiento legal para continuar con el reclamo.

Una fogata para mantener visible el reclamo

Con este escenario, los vecinos de Sismográfica convocaron para este viernes a una concentración en el barrio, cuando se cumplirán exactamente ocho meses del desplazamiento.

La propuesta será compartir una fogata y generar un espacio de encuentro entre las familias, pero también mantener visible un reclamo que, según Santillán, continúa sin una respuesta definitiva.

“No estamos tranquilos, estamos siempre luchando por lo que queremos que nos den”, sostuvo.

Y remarcó: “No es que nosotros estamos exigiendo; es lo que ellos nos prometieron”.