A dos años del derrumbe en barrio LU4: “Vivimos de la solidaridad, del Estado no hubo nada”

Este 23 de febrero se cumplen dos años del estallido que derivó en el derrumbe de una placa de hormigón y la evacuación de familias enteras, en su mayoría adultos mayores. Sin poder regresar a sus hogares, los vecinos aseguran que siguen sin respuestas oficiales.

Se cumplen dos años de la explosión que sacudió al barrio LU4 a las 6.30 de la mañana y que obligó a evacuar de urgencia a las familias que habitaban el edificio ubicado en la escalera 8.
El estallido movilizó a bomberos, policía y personal de Defensa Civil, que trabajaron en el lugar para resguardar a los vecinos ante el riesgo estructural que presentaba uno de los edificios.

La evacuación se produjo a partir del derrumbe de una placa de hormigón en uno de los complejos habitacionales, situación que dejó a varias familias sin posibilidad de regresar a sus viviendas. Desde entonces, el tiempo pasó, pero las soluciones definitivas no llegaron.

A dos años del hecho —24 meses después de aquella mañana— la situación, según relatan los damnificados, “sigue igual”. Afirman que no han recibido respuestas a las distintas denuncias realizadas durante este tiempo y que continúan sin poder ingresar a sus departamentos. “Muchos están viviendo de prestados, otros estamos alquilando”, expresó una de las vecinas afectadas.

“Están jugando con la vida de los ciudadanos que fuimos evacuados el 23 de febrero”, sostuvo en alguna oportunidad Liliana Orozco, vecina referente luego de las publicaciones que realizó en redes sociales para visibilizar lo ocurrido y exigir respuestas de las autoridades.

Según explicó, en el lugar se realizaron los estudios técnicos correspondientes y los resultados existen, pero los vecinos no han podido acceder a ellos.
“No tenemos acceso incluso cuando es información pública”, cuestionó.
Señaló además que la única intervención oficial concreta fue la visita del IPV para conformar un consorcio y verificar los daños en los departamentos.

En cuanto a la asistencia recibida, aseguró que fue mínima.
“En su momento lo único que tuvimos fue un colchón, una frazada y una caja de alimentos no perecederos”, detalló.
Desde entonces, no hubo ayuda económica para afrontar alquileres u otros gastos derivados de la evacuación.

Mientras tanto, la incertidumbre continúa. “Vivimos de la solidaridad de nuestros seres queridos, por parte del Estado no hubo nada”, concluyó la vecina del barrio LU4, que junto a otras familias sigue esperando una solución que les permita recuperar su hogar y cerrar un capítulo que, dos años después, aún permanece abierto.