El Concejo Deliberante acordó con el municipio una readecuación tarifaria del transporte público en dos etapas: la primera a $1.975 en noviembre y la segunda cercana a los $2.300 en febrero. El concejal Ariel Montenegro confirmó que también se negocia la modificación contractual para incorporar 26 unidades restantes, lo que permitirá generar al menos dos puestos de trabajo por cada colectivo.
El Concejo Deliberante de Comodoro Rivadavia avanzó en las definiciones respecto a la readecuación tarifaria del transporte público de pasajeros, logrando modificar la propuesta inicial presentada por el Ejecutivo municipal y la Secretaría de Servicios Públicos.
Según precisó el concejal Ariel Montenegro (bloque Arriba Chubut), tras reuniones de comisión y plenarios se acordó implementar el incremento en dos tramos y reducir el impacto económico en comparación con el pedido original de la gestión municipal, que solicitaba llevar el pasaje a $2.400.
El nuevo cuadro tarifario estipula una suba dividida de la siguiente manera:
Primer tramo: la tarifa se fijará en $1.975 a partir del 1.º de noviembre, aunque por cuestiones técnicas de implementación del sistema SUBE se prevé que comience a regir efectivamente unos 15 días después.
Segundo tramo: se aplicará en el mes de febrero, ubicándose en torno a los $2.300.
«Si esto lo hubiésemos implementado a partir de 2024 y de forma polinómica, el impacto al bolsillo del usuario no hubiese sido tan duro. Buscamos la manera de mermar el pedido original; son 100 pesos menos que ayudan a aliviar la situación», sostuvo Montenegro. Asimismo, remarcó la importancia de potenciar el uso del boleto combinado para fomentar la utilización del transporte público en la ciudad.
El edil señaló que durante la audiencia pública previa se receptaron diversas inquietudes de los usuarios, las cuales fueron transmitidas al Ejecutivo y a la funcionaria del área de Servicios Públicos, Cyntia, para su abordaje.
Entre las demandas prioritarias planteadas por la comunidad se destacan la instalación y mejora de garitas, como así también la revisión de recorridos y frecuencias, evaluando en algunos casos el retorno a trazados anteriores para optimizar la conectividad entre barrios.
En paralelo al debate tarifario, el cuerpo legislativo analiza un proyecto enviado por el Ejecutivo para modificar el contrato de concesión e incorporar 26 unidades restantes a la flota del servicio.
Montenegro enfatizó que la aprobación de este punto posee una fuerte impronta laboral: «Detrás de esas 26 unidades hay mínimo dos choferes por colectivo que están esperando una oportunidad de trabajo. Esperamos avanzar en las reuniones de comisión para lograr consenso y emitir el despacho correspondiente».
