Gabriela Beztilnyj cuestionó duramente la adjudicación de las 27 viviendas destinadas a familias afectadas por el desplazamiento de Sismográfica y aseguró que quedaron afuera vecinos mayores y personas con discapacidad. Además, denunció públicamente la presunta intervención de punteros políticos en el proceso y reclamó que se revisen los criterios utilizados.
La entrega de las viviendas destinadas a familias de Sismográfica generó fuertes cuestionamientos entre vecinos que no resultaron adjudicados. Una de ellas fue Gabriela Beztilnyj, quien expresó su profunda tristeza y aseguró que, a su entender, el sistema de scoring utilizado para determinar las prioridades no habría contemplado las situaciones de mayor vulnerabilidad.
“Estoy triste porque muchos de los vecinos no salieron adjudicados. Veo mucha gente joven con llave en mano, con casas que no les corresponden”, sostuvo.
Beztilnyj puso como ejemplo el caso de una vecina que, según relató, lleva 60 años viviendo en el barrio y es considerada una de sus fundadoras, pero no habría sido incluida entre las adjudicatarias.
“¿Esa señora cuánto tiempo tiene que esperar? ¿Cinco, seis años para que le den una casa?”, cuestionó.
También planteó la situación de su propia familia. Explicó que su madre, Rita Moraga, vive desde hace 42 años en Sismográfica y que, además, tiene una hija con discapacidad que cuenta con certificado correspondiente. Sin embargo, aseguró que tampoco fueron beneficiadas con una vivienda.
“Se supone que en el scoring figuraban como prioridad la gente con discapacidad y la gente mayor de 60 años. No se cumplió el scoring. Yo lo quiero decir: no se cumplió el scoring”, afirmó.
La vecina también realizó una denuncia política y sostuvo que existirían “punteros políticos” vinculados al proceso de adjudicación. “Yo lo dije desde el primer momento: hay punteros políticos. Contra eso ni yo, ni el vecino, ni la gente que pagó sus servicios todos estos años puede luchar, pero sí lo voy a denunciar públicamente”, manifestó.
En su relato, Beztilnyj insistió en que hubo vecinos con una extensa trayectoria en el barrio que quedaron fuera de las viviendas, mientras que otras familias más jóvenes sí recibieron las llaves.
“Estoy muy triste por la gente que está afuera, por la gente que no salió adjudicada, por la gente mayor que tiene problemas preexistentes”, expresó.
Sobre la situación de su madre, explicó que actualmente se encuentra viviendo de prestado luego de haber perdido su vivienda como consecuencia del desplazamiento del terreno.
“Mi mamá está operada de la cadera, no puede caminar, está viviendo de prestada en una casa cuando ella tenía su propia casa y ahora no tiene nada”, relató.
Beztilnyj también mencionó el caso de otra vecina, Alicia, de aproximadamente 60 años de residencia en el sector, y volvió a cuestionar que la antigüedad en el barrio no haya tenido, según su interpretación, el peso suficiente en la adjudicación.
“¿A ustedes les parece que no era prioridad la señora Alicia? ¿Que no era prioridad mi mamá? ¿Que no era prioridad la gente antigua del barrio?”, preguntó.
La jornada de entrega también fue cuestionada por la ausencia de autoridades que, según Beztilnyj, deberían haber estado presentes. “Fue una vergüenza. Ni siquiera vino Nacho Torres. No vino el intendente, no vino nadie. Othar ni siquiera se apareció”, afirmó.
En otro tramo de sus declaraciones, la vecina recordó la historia de Sismográfica y destacó que durante años el sector fue incorporando servicios e infraestructura.
“Nosotros no somos un número más, somos un barrio. Un barrio que pagó sus servicios. Ellos pusieron la luz, pusieron el gas, pusieron el asfalto”, sostuvo.
También cuestionó las condiciones históricas del sector y afirmó que el asfalto tuvo que ser colocado nuevamente luego de deteriorarse.
“Esto es una negligencia del gobierno, no es culpa nuestra”, manifestó.
Finalmente, Beztilnyj aseguró que su reclamo no busca cuestionar a quienes efectivamente recibieron una vivienda y necesitan una solución habitacional, sino poner el foco en aquellos vecinos que, según sostuvo, quedaron excluidos pese a sus años de residencia o situaciones particulares.
“Contenta por los vecinos que realmente se merecen una casa, una llave. Todos nos merecemos casa, todos estuvimos ahí en el barrio”, afirmó.
Y cerró con un fuerte cuestionamiento al proceso: “No salió adjudicada la gente que realmente lo necesita”.
