Luis Castaño, vecino afectado del barrio Sismográfica, cuestionó la falta de avances y reclamó al municipio una fecha concreta para la entrega de las viviendas. “Queremos que nos digan tal fecha van a tener su casa”, sostuvo.
A ocho meses del deslizamiento ocurrido en el cerro Hermitte que afectó a cientos de familias de distintos sectores de Comodoro Rivadavia, vecinos del barrio Sismográfica volvieron a presentarse este viernes por la mañana en la Municipalidad para reclamar respuestas concretas sobre su situación habitacional.
Luis Castaño, uno de los vecinos afectados, explicó que durante el jueves y nuevamente este viernes intentaron reunirse con el intendente, pero no fueron recibidos. Según relató, únicamente pudieron mantener contacto con personal vinculado al área de Seguridad, desde donde les indicaron que regresaran durante la jornada del viernes.
“Hoy se cumplen ocho meses y todavía nos habían dicho que para el invierno íbamos a tener la casa. No nos dieron nada y ya estamos en septiembre”, cuestionó Castaño.
El vecino sostuvo que el principal reclamo es contar con un cronograma concreto y una fecha de entrega de las soluciones habitacionales. “Queremos que nos digan tal fecha van a estar las casas. Queremos una solución y una respuesta concreta”, manifestó.

Alquileres que aumentan y familias en incertidumbre
Castaño describió el impacto que tuvo el deslizamiento en las familias que debieron abandonar sus viviendas y afrontar alquileres durante estos meses.
“Hay mucha gente que se está enfermando, muchas familias están mal. El alquiler te sube cada cuatro meses y, por más ayuda que te den, no alcanza para nada”, señaló.
En su caso particular, explicó que su grupo familiar está integrado por cuatro personas y que la vivienda que le habría sido asignada es de dimensiones reducidas.
“Somos cuatro: yo y mis tres hijos, una hija y dos hijos. La casa es muy chica, de tres por dos. Realmente entra una cama y una mesita”, relató.
A pesar de las dificultades, aseguró que aceptaría la vivienda porque actualmente debe afrontar un alquiler. “Sí o sí la voy a agarrar, porque no me queda otra. Prefiero agarrar eso antes que seguir alquilando”, afirmó.

“Mi casa quedó un desastre”
El vecino también contó cómo quedó su vivienda luego del movimiento del terreno y reconoció que uno de los mayores impactos para su familia es haber tenido que abandonar el lugar donde vivían.
“Mi casa quedó un desastre. Se me hace difícil alquilar y mantenerme”, explicó.
Castaño relató además que sus hijos extrañan su hogar y el barrio donde desarrollaron gran parte de su vida. “Mi hija llora a veces y me dice que quiere volver a la casa, que quiere volver al barrio. Pero no se puede”, contó.
Según sostuvo, la incertidumbre persiste debido a que los vecinos continúan recibiendo información sobre movimientos en el sector afectado. “El barrio sigue teniendo movimiento y realmente no nos informan nada. El miedo a veces te lleva a una locura”, expresó.
“Tenía mi comunidad, tenía todo. Lamentablemente tenés que empezar de vuelta”, agregó.
Reclamo por acompañamiento psicológico
Castaño también señaló que las familias afectadas no solamente enfrentan un problema habitacional y económico, sino también las consecuencias emocionales de haber perdido sus viviendas y su entorno.
“Hay muchas familias que están mal psicológicamente. Nunca tuvimos una psicóloga, nada”, afirmó.
El vecino remarcó que la situación se vuelve todavía más compleja cuando hay niños y familias numerosas que deben permanecer durante meses en espacios reducidos o afrontar alquileres que se incrementan periódicamente.

Convocatoria de los vecinos
Para este viernes a las 17 horas estaba prevista una nueva convocatoria en el barrio, donde las familias afectadas buscarán volver a organizarse y definir los próximos pasos del reclamo.
Castaño insistió en que el objetivo de los vecinos es mantener el diálogo y obtener respuestas oficiales. “Nosotros siempre venimos al diálogo. Nunca hicimos quilombo ni rompimos nada”, sostuvo.
En ese sentido, cuestionó la falta de una reunión directa con el intendente y reclamó que las autoridades municipales se presenten ante los vecinos.
“Yo quiero que el intendente los atienda. Por lo menos que dé la cara. Pedimos una reunión para que esté con todo el barrio, con toda la gente, y no quiere ir”, manifestó.
Hasta el momento, según indicó Castaño, el único contacto que tuvieron durante el reclamo fue con personal del área de Seguridad, desde donde les habrían informado que el pedido sería elevado a las autoridades.
A ocho meses del deslizamiento, las familias continúan esperando una solución habitacional definitiva mientras atraviesan una situación marcada por la incertidumbre, el costo de los alquileres y la necesidad de reconstruir su vida lejos de sus viviendas originales.
