Los residentes de la zona de calle O’Donnell del barrio San Cayetano manifestaron su enojo por las complicaciones que, según aseguran, se repitieron durante todo el fin de semana con motivo de la celebración de la Virgen de Copacabana de la comunidad boliviana. Reclaman controles y una organización que permita compatibilizar la festividad con el normal funcionamiento del barrio. “Nosotros los argentinos en otro país no podemos celebrar ninguna fecha patria y acá vienen y hacen lo que quieren”, expresó un vecino a EL CRONISTA CR.
Los festejos de la comunidad boliviana por la celebración de la Virgen de Copacabana volvieron a generar malestar entre vecinos del barrio San Cayetano, especialmente entre quienes viven en inmediaciones de la calle O’Donnell, donde durante el sábado y domingo se concentraron numerosas personas y vehículos.
Según expresaron residentes de la zona, las dificultades comenzaron durante las primeras horas de cada jornada y se extendieron hasta la tarde-noche, con calles congestionadas, vehículos estacionados en sectores no permitidos y dificultades para ingresar y salir de sus propias viviendas.

Uno de los principales reclamos estuvo relacionado con el estacionamiento. Los vecinos señalaron que camionetas y otros vehículos fueron ubicados sobre los bulevares, veredas y sectores próximos a los domicilios, llegando en algunos casos a obstruir directamente los accesos a las viviendas.
La situación habría provocado que algunos residentes no pudieran utilizar sus vehículos con normalidad o directamente ingresar y salir de sus domicilios durante varias horas.

A esto se sumaron cuestionamientos vinculados a la higiene y el comportamiento de algunas personas que participaron de los festejos. Si bien se colocaron baños químicos en el sector, los vecinos denunciaron que igualmente hubo personas que realizaron sus necesidades en distintos puntos de la vía pública.
Además, una vez finalizadas algunas de las actividades, quedaron sectores con botellas, latas y otros residuos, generando una importante acumulación de basura que debió ser advertida por los residentes.
Otro de los puntos señalados fue el consumo y la venta de bebidas alcohólicas en la vía pública. Los vecinos aseguran haber observado personas consumiendo alcohol en distintos sectores y cuestionaron la falta de controles durante el desarrollo de la celebración.

Una celebración que cambió de escenario
La festividad anteriormente se desarrollaba en sectores de los barrios Moure y Abel Amaya, pero desde 2025 la celebración fue trasladada a la calle O’Donnell, entre Francisco Behr y Roca, luego de un pedido realizado por integrantes de la comunidad boliviana ante el Concejo Deliberante y posteriormente ante el Ejecutivo municipal.
De esta manera, este 2026 se llevó adelante por segundo año consecutivo en el sector de San Cayetano.
Los vecinos no cuestionan necesariamente la realización de la festividad, sino las consecuencias que aseguran sufrir durante las jornadas en las que se concentra una gran cantidad de personas en la zona.
El reclamo apunta principalmente a que, si la celebración continuará realizándose en ese lugar, se establezca una organización que contemple también a quienes viven allí durante todo el año: controles sobre el estacionamiento, circulación vehicular, higiene, consumo y venta de alcohol y preservación de los accesos a las viviendas.
Para los residentes, el festejo representa una actividad importante para la comunidad que lo organiza, pero consideran que eso no debería significar que durante todo un fin de semana quienes viven en el sector tengan dificultades para entrar y salir de sus casas o deban soportar calles colapsadas, residuos y situaciones que afectan la convivencia cotidiana.
“Nosotros los argentinos en otro país no podemos celebrar ninguna fecha patria y acá vienen y hacen lo que quieren”, expresó Jorge vecino del sector a EL CRONISTA CR.
