Aníbal Roberts y Federico Wainer, vecinos del barrio Usina de Km 5, denunciaron el avance de la erosión en la intersección de Reconquista y Teodoro Trifonoff. Aseguran que los rellenos colocados hasta ahora no solucionaron el problema y alertan por el riesgo que corren los servicios, el acceso al barrio y la posibilidad de que no puedan ingresar ambulancias, policías o bomberos.
La erosión costera volvió a encender las alarmas entre los vecinos del barrio Usina de Km 5. En la intersección de las calles Reconquista y Teodoro Trifonoff, el avance del mar continúa socavando el terreno y genera preocupación por la cercanía de los servicios esenciales y el acceso al sector.
Aníbal Roberts, vecino del lugar, aseguró que se trata de una problemática que lleva muchos años y que las soluciones implementadas hasta el momento no fueron suficientes.
“Hace muchísimos años que venimos con esta problemática. La última marejada fue la peor que tuvimos y las soluciones son relleno, relleno y relleno”, cuestionó. Según explicó, en distintas oportunidades se colocaron materiales que no habrían permitido consolidar adecuadamente el sector.
Roberts recordó además que, después de una de las últimas grandes marejadas, recibió el compromiso de un funcionario municipal para realizar un enrocado, una obra destinada a contener el avance del mar mediante la colocación de grandes piedras.
“Me prometieron un enrocado. Me dijeron que las rocas las iban a traer con camiones de la Municipalidad y que la grúa y los empleados también serían municipales. Pero hasta la fecha no tenemos ni siquiera un camión que venga a arreglar un poquito”, relató.

La preocupación por los servicios
Uno de los principales motivos de alarma entre los vecinos es que la erosión se encuentra cada vez más cerca de las cañerías que abastecen al sector.
“Estamos más o menos a un metro y medio de que empiecen a aparecer los caños de agua, luz y cloaca”, advirtió Roberts.
A esto se suma la dificultad para garantizar el ingreso de vehículos de emergencia. El vecino explicó que el camión recolector de residuos ya no ingresa al sector por temor a que el terreno ceda, por lo que actualmente una camioneta debe acercarse para retirar las bolsas y trasladarlas hasta el camión.
“¿Nos quedamos sin ingreso? Puede ocurrir cualquier cosa: peligro de muerte, una enfermedad, incendios, robos. No va a poder entrar un patrullero, no va a poder entrar la Policía ni los Bomberos. ¿Y qué vamos a hacer nosotros?”, planteó.
En ese sentido, sostuvo que los vecinos sienten que existe un abandono por parte de las autoridades. “Nosotros pagamos los impuestos y cuando necesitamos, no aparece nadie”, expresó.

Reclaman una obra de protección
Los vecinos consideran que una alternativa concreta sería realizar un enrocado que permita frenar la erosión y proteger la zona.
“Creo que un enrocado es algo simple de hacer, que lo podrían hacer sin grandes costos y funcionaría”, sostuvo Roberts.
También cuestionó trabajos de relleno realizados anteriormente y aseguró que, en una zona cercana a la Usina, se arrojaron grandes cantidades de tierra que contenían residuos.
Según relató, había advertido previamente a un responsable del área de Servicios Viales sobre la situación, pero igualmente se habría procedido a arrojar el material en el sector costero.

Un barrio histórico que reclama respuestas
Los vecinos remarcaron que el reclamo no apunta a la construcción de una obra monumental, sino a una intervención que permita proteger las viviendas y la infraestructura existente.
“No pretendemos un megapaseo como el que hicieron en el centro. Simplemente algo que proteja de la erosión”, señalaron.
Roberts recordó además que el barrio Usina es uno de los sectores históricos de Comodoro Rivadavia y que cuenta con más de un siglo de existencia.
“Es el barrio más antiguo de la ciudad. Yo hace 12 años que vivo acá, pero este barrio tiene 120 años. Que esté así tan olvidado…”, lamentó.
Mientras el mar continúa avanzando sobre la costa, los vecinos esperan que los compromisos anunciados se traduzcan finalmente en una obra concreta antes de que la erosión alcance los servicios y termine dejando al sector sin un acceso seguro.

