Madres de la Escuela Frontera 146 reclaman clases presenciales mientras avanzan las obras

Catalina y Romina, madres de alumnos de la institución de Km 3, se presentaron ante Supervisión de Nivel Primario para pedir que se garantice la presencialidad de todos los grados. Advierten que el plan de contingencia implica clases virtuales y pérdida de jornadas presenciales, además de la suspensión del comedor escolar.

Un grupo de madres y padres de la Escuela Frontera 146 de Km 3 se presentó este miércoles ante Supervisión de Nivel Primario para plantear su preocupación por la falta de clases presenciales para la mayoría de los estudiantes, mientras se desarrolla una obra de infraestructura en el establecimiento.

Según explicó Catalina, las familias llevan aproximadamente dos semanas atravesando un plan de contingencia debido a los trabajos que comenzaron en el edificio escolar. Actualmente, solo los alumnos de primer grado tienen clases, mientras que de segundo a sexto grado continúan sin presencialidad.

La obra contempla la reparación de los baños, sectores de las aulas, el comedor y parte del techo del SUM, entre otros trabajos. De acuerdo con lo informado a las familias, tendría una duración inicial de aproximadamente 60 días, aunque existe la posibilidad de que se extienda por tres meses o incluso más.

Uno de los principales reclamos de las familias es que se garantice la presencialidad durante todos los días de la semana. El plan de contingencia contempla actividades mediante Classroom y Meet, pero los padres consideran que esta modalidad no permite garantizar el mismo nivel de aprendizaje que las clases presenciales.

Lo principal y lo que nosotros reclamamos es el tema de la presencialidad de las clases de nuestras hijas e hijos”, sostuvo Catalina, quien remarcó además que se trata de una escuela de jornada extendida, con actividades hasta las 15 horas y servicio de comedor.

La suspensión del comedor también genera preocupación entre las familias, especialmente por la situación económica que atraviesan muchos hogares. “Hay muchas familias que están en situación muy crítica y hoy esos chicos tampoco cuentan con el comedor”, señaló.

Buscan otro edificio para garantizar las clases

Romina explicó que las familias plantearon como alternativa utilizar provisoriamente un edificio de YPF ubicado en la zona, actualmente en desuso, para que los estudiantes puedan continuar asistiendo a clases mientras se ejecutan las obras.

No estamos pidiendo que nos den el edificio, sino que lo puedan usar durante estos dos o tres meses”, aclaró.

Sin embargo, señaló que el inmueble se encuentra actualmente involucrado en un litigio entre el Municipio y la Provincia, situación que impide por el momento utilizarlo como alternativa.

Las madres también cuestionaron que la obra no se haya realizado durante el receso invernal. Según indicaron, no recibieron explicaciones sobre los motivos por los cuales los trabajos comenzaron durante el período de clases.

Romina remarcó que las familias valoran la realización de las obras, porque consideran que son necesarias debido al estado edilicio de la escuela, pero reclaman que la intervención esté acompañada por un plan que permita sostener la educación presencial.

“No es lo mismo que lo explique una docente”

Actualmente, los alumnos reciben actividades a través de Classroom, enviadas diariamente por sus docentes. Las familias advierten que esta modalidad genera dificultades tanto para la organización familiar como para el proceso educativo.

Por más voluntad que le pongamos las familias y los docentes en darnos actividades por Classroom, tampoco se garantiza el avance, porque ¿quién les explica a los chicos los temas nuevos?”, planteó Romina.

En ese sentido, sostuvo que la explicación de un docente en el aula no puede ser reemplazada completamente por videos o actividades para realizar en el hogar.

Las familias insistieron en que su pedido es concreto: que todos los alumnos puedan tener clases presenciales todos los días, aunque sea con una reducción horaria, mientras se extiendan los trabajos de infraestructura.

No pedimos ni más ni menos que lo que corresponde: clases presenciales todos los días”, concluyeron las madres.