La jefa de Neonatología del Hospital Regional, doctora Elena Acosta, señaló que los casos en la ciudad aumentaron del 2% al 7% en el último año y remarcó la necesidad de fortalecer la prevención y el acompañamiento a las embarazadas.
La jefa de Neonatología del Hospital Regional, doctora Elena Acosta en diálogo con EL CRONISTA CR alertó sobre el incremento de situaciones vinculadas al consumo de sustancias durante el embarazo y destacó la importancia de que las mujeres gestantes puedan recurrir al sistema sanitario sin temor a ser juzgadas.
Si bien aclaró que no tiene conocimiento del caso puntual recientemente informado, la profesional explicó que se trata de una problemática que se observa cada vez con mayor frecuencia en la ciudad y que puede generar consecuencias tanto durante la gestación como en las distintas etapas de desarrollo del niño.
“Es una problemática que cada vez es más frecuente y va en aumento el consumo de sustancias durante el embarazo”, señaló Acosta, quien remarcó que la situación puede afectar no solamente al recién nacido, sino también tener consecuencias durante la infancia y la adolescencia.
Las consecuencias durante el embarazo
La especialista explicó que el consumo de sustancias puede provocar distintas complicaciones durante la gestación, entre ellas abortos, muerte fetal, retraso del crecimiento intrauterino, bajo peso al nacer y desprendimiento de placenta.
También puede generar complicaciones en la salud de la madre, como hipertensión, infartos y convulsiones, por lo que consideró fundamental realizar controles prenatales y abordar tempranamente cualquier situación de consumo.
En el caso de los recién nacidos, las consecuencias pueden incluir bajo peso, dificultades en el crecimiento y distintos problemas que comprometan el sistema nervioso central, el aparato respiratorio, el metabolismo y el sistema digestivo.
Algunos de estos bebés, explicó, requieren internación en Neonatología y seguimiento especializado.
Piden confianza en el sistema de salud
Ante esta realidad, Acosta insistió en la necesidad de que las embarazadas puedan hablar abiertamente con los profesionales de salud sobre el consumo de sustancias.
“Lo principal es cuando las madres hagan un control prenatal, que puedan confiar en el servicio de salud y admitir esta problemática para poder abordar esta situación”, sostuvo.
En ese sentido, subrayó que el objetivo debe ser acompañar a las mujeres y no generar temor a la hora de solicitar ayuda. “Es importante un abordaje no punitivo, que no tengan miedo de confiar, para justamente poder hacer un acompañamiento”, afirmó.
La profesional explicó que desde el Hospital Regional se trabaja de manera articulada con Salud Mental y el área de Adicciones, además de otros especialistas.
“Lo ideal es trabajar con un equipo junto con Salud Mental, médicos ginecólogos, neonatólogos, pediatras y asistentes sociales para acompañar estos casos”, detalló.
Los casos aumentaron del 2% al 7%
Acosta también confirmó que en la ciudad se registra un incremento de estas situaciones. Según los datos que mencionó, el año pasado la proporción era cercana al 2%, mientras que actualmente alcanza aproximadamente el 7%.
Ante este crecimiento, planteó la necesidad de reforzar las estrategias de prevención y detección temprana.
Entre las herramientas mencionó el trabajo en redes sociales, las charlas en establecimientos educativos y la posibilidad de detectar y acompañar a aquellas mujeres gestantes en las que se presume que existe una problemática vinculada con las adicciones.
La médica indicó además que los casos son más frecuentes entre madres adolescentes y mujeres jóvenes, en algunos casos atravesadas por embarazos no deseados y otras situaciones de vulnerabilidad que pueden profundizar el problema.
“Que confíen en el equipo de salud”
Finalmente, Acosta dejó un mensaje dirigido a las mujeres embarazadas y a sus familias: pedir ayuda y comunicar la situación a tiempo puede permitir un abordaje integral y prevenir complicaciones en el recién nacido.
“Que confíen en el equipo de salud y puedan manifestar este problema para que uno pueda ayudarlos”, recomendó.
La especialista remarcó que la intervención temprana resulta clave para evitar que el recién nacido llegue a presentar complicaciones severas, entre ellas un síndrome de abstinencia, y para garantizar el acompañamiento necesario tanto para la madre como para el bebé.
