Tras el fuerte temporal marítimo del último fin de semana, habitantes del barrio Usina aseguran que la erosión avanzó sobre la calle Arenales y advierten que el pronóstico de nuevas marejadas para el jueves incrementa la preocupación de unas 50 familias que viven junto a la costa.
La preocupación crece entre los vecinos del barrio Usina, en Kilómetro 5, luego de la fuerte marejada registrada el pasado fin de semana y ante el anuncio de un nuevo evento de mayor intensidad previsto para el jueves. Aseguran que el avance del mar provocó una importante erosión sobre la calle Arenales y sostienen que, si no se realizan obras de protección, la situación podría agravarse.
“»El mar nos comió la calle”, resumió uno de los vecinos del sector al describir el escenario que dejó la última marejada. Explicó que la problemática no es nueva y que se trata de un reclamo que lleva décadas sin una solución definitiva.
“Es una deuda histórica. Hay vecinos que tienen recortes de diarios de los años 70 y 80 reclamando exactamente lo mismo”, afirmó.
Recordó que en 2020 se ejecutó una obra paliativa con materiales donados por Pan American Energy, que consistió en la colocación de estructuras metálicas para contener el avance del mar. Sin embargo, aseguró que “después de seis años, la fuerza del mar se llevó toda esa protección”.
Según detalló, la calle Arenales fue una de las más afectadas.
“Antes podían circular dos vehículos en simultáneo y hoy apenas pasa uno, con muchísimo cuidado, porque no sabemos cómo quedó el terreno debajo del asfalto”, indicó.
La inquietud aumentó tras conocer que para el jueves se pronostican marejadas de igual o mayor intensidad que las registradas el fin de semana. “Estamos preocupados porque no tenemos respuestas. De acá al jueves no va a haber ninguna obra. Lo único que nos queda es aguantar y esperar que no pase una tragedia”, manifestó.

El vecino sostuvo que las distintas administraciones municipales siempre señalaron que la jurisdicción corresponde a la Provincia, aunque remarcó que esa discusión administrativa no resuelve el problema de quienes viven frente al mar.
“Los vecinos no sabemos a qué puerta golpear. Mientras tanto, pasan los años y seguimos esperando”, expresó.
Asimismo, consideró que el sector necesita una obra de infraestructura similar al muro de contención construido frente al Hospital Alvear para frenar el avance del mar. “Acá hubo arreglos a medias y hoy vemos el resultado”, señaló.

En la zona costera del barrio Usina viven alrededor de 50 familias, varias de ellas a pocos metros del mar.
“Cuando hay marejada y la pleamar es de noche prácticamente no dormimos, porque se escucha el oleaje muy cerca de las casas”, relató.
Finalmente, lamentó que la problemática solo cobre visibilidad cuando ocurre un nuevo temporal.
“Ojalá el pronóstico cambie, porque si la marejada del jueves es igual o más fuerte que la anterior, el mar va a terminar de llevarse la calle”, concluyó.
