Vecinos del barrio 30 de Octubre denuncian una pérdida de agua desde hace 10 días y temen por la estructura de un edificio

Edgar, vecino del edificio 43 del Sector 5, aseguró que el agua acumulada impide el ingreso de ambulancias, afecta el suministro en las viviendas y comenzó a generar preocupación por un posible socavamiento del terreno. También cuestionó la falta de respuestas de los organismos responsables.

Los vecinos del edificio 43 del Sector 5 del barrio 30 de Octubre atraviesan una situación que, según denuncian, se agrava con el paso de los días. Una importante pérdida de agua lleva casi diez días sin ser reparada y ya provoca complicaciones para el acceso al lugar, el abastecimiento de agua potable y la estabilidad del terreno.

Edgar, uno de los residentes del edificio, explicó que el problema comenzó tras el último corte del servicio de agua. “Ya van a ser diez días y tenemos una pérdida bastante complicada abajo del edificio. Necesitamos que alguien nos ayude porque ya no se puede entrar; una ambulancia no puede ingresar y la pérdida de agua es muchísima”, afirmó.

El vecino señaló que, además de la gran cantidad de agua acumulada, comenzaron a registrarse inconvenientes dentro de las viviendas. “Hay vecinos que ya no tienen presión en las duchas y a nosotros el agua nos sale con tierra. Ya son muchos días viviendo así”, expresó.

Ante la falta de respuestas, los propios vecinos intentaron intervenir para minimizar el problema. “Entre todos cortamos el agua para que se seque un poco y pagamos un camión para que retire el agua y así poder ingresar debajo del edificio. Pero no tenemos la maquinaria necesaria para hacer ese trabajo”, indicó.

Edgar también cuestionó la respuesta de los organismos responsables. “Desde el CPV no nos dan bolilla, del Municipio tampoco y la Cooperativa vino, hizo unos pozos y se fue. Después no pasó más nada. Necesitamos una solución urgente porque solos no podemos”, sostuvo.

La situación también afecta la circulación en el sector. Según relató, la calle quedó prácticamente inutilizable. “No pueden ingresar ambulancias ni vehículos de emergencia. Tuvimos que colocar elementos para poder salir de nuestras viviendas. Mi pareja casi se cae con nuestro bebé por el estado del lugar”, lamentó.

Sin embargo, la principal preocupación de los vecinos es el posible impacto sobre la estructura del edificio. “Abajo hay pilotes que sostienen el edificio y ya se empezaron a correr. Es una preocupación muy grande, no solo para el edificio 43, sino para el resto de los edificios del sector. Sabemos que hay otros sectores del barrio con el mismo problema y seguimos sin recibir ninguna solución”, concluyó