La comunidad despide a Monseñor Joaquín Gimeno Lahoz en la Catedral San Juan Bosco

La Diócesis inició este miércoles con el velatorio de Monseñor Joaquín Gimeno Lahoz, que fallecido tras un tiempo de delicado estado de salud. Las ceremonias continuarán hasta este jueves, cuando se celebrará la misa exequial y su posterior sepultura.

El velatorio se desarrolla en la Catedral San Juan Bosco, donde desde las primeras horas de la mañana se encuentran los momentos de oración, celebraciones litúrgicas y el acompañamiento permanente de la comunidad. Las actividades continuarán este jueves con la misa exequial y posteriormente el traslado de sus restos al cementerio local para su sepultura.

El obispo de la diócesis, Wagner, destacó el acompañamiento que recibió Gimeno Lahoz durante sus últimos días. «Comenzaría con un agradecimiento a la comunidad porque han acompañado tanto a Joaquín en este tiempo con su cercanía, con su afecto y con la oración», expresó.

El prelado también invitó a vivir este momento desde la esperanza cristiana, recordando el legado espiritual del sacerdote. «Siempre la partida de un ser querido nos entristece, pero desde la fe sabemos que Jesús ha vencido a la muerte y que esta es el paso hacia una vida más plena junto a Dios», afirmó.

Monseñor Joaquín Gimeno Lahoz dedicó más de cinco décadas a la misión pastoral en Argentina. Nacido en España, llegó al país siendo muy joven y permaneció durante 51 años desarrollando su ministerio, convirtiendo a Comodoro Rivadavia en el lugar donde eligió vivir hasta el final de sus días.

Durante la jornada se celebró una misa presidida por el vicario general de la diócesis, mientras que por la tarde el obispo Wagner encabezó la celebración habitual de los miércoles en memoria del religioso. Este jueves, la misa exequial contará con la participación de obispos de distintas diócesis de la región y sacerdotes que compartirán el último adiós.

En un plano más personal, Wagner recordó el vínculo que mantuvo con Gimeno Lahoz desde sus años de formación sacerdotal y el aporte que significó para la diócesis. «Fue un hombre siempre de consejo, de mucha sabiduría y de una sencillez muy grande. Para mí fue muy importante tenerlo aquí acompañándome», manifestó.

La despedida de Monseñor Joaquín Gimeno Lahoz reúne a una comunidad que reconoce en él a un pastor cercano, comprometido con la misión y recordado por una vida de servicio, entrega y acompañamiento a los fieles de la Patagonia.