El sospechoso fue sorprendido por la Policía cuando salía de una vivienda con una pistola 9 milímetros y una mochila con municiones. La víctima denunció haber sido golpeada, maniatada y encerrada mientras el acusado sustraía diversos elementos del domicilio.
Un joven de 25 años fue detenido este miércoles por la tarde en el barrio Padre Corti, acusado de cometer un robo agravado en una vivienda ubicada sobre la calle Cerro Domuyo al 80.
El procedimiento se llevó a cabo alrededor de las 14:10, cuando un vecino alertó a la Policía sobre un presunto robo en curso. Personal de la Comisaría Distrito Próspero Palazzo, encabezado por el oficial inspector Gabriel López, se dirigió al lugar siguiendo el vehículo del testigo que había dado aviso.
Al arribar al domicilio, los efectivos observaron a L.A. Ascencio, de 25 años, salir del inmueble portando un arma de fuego.
Tras la voz de alto, el sospechoso se arrojó al suelo y fue reducido por los uniformados. En ese momento dejó una mochila negra que contenía municiones y una pistola Taurus calibre 9 milímetros.
Dentro de la vivienda se encontraban la víctima de 52 años, junto a dos personas, quienes habían participado de una reunión social que, según las primeras averiguaciones, se extendió desde la noche anterior hasta el mediodía con un importante consumo de alcohol.
De acuerdo con el relato del damnificado, cuando quedó a solas con Ascencio, este lo habría golpeado, atado de manos con un cable y trasladado a una habitación. Allí, presuntamente, sustrajo una mochila con distintas municiones y el arma de fuego perteneciente al propietario del inmueble.
La víctima logró liberarse y pedir ayuda a vecinos mediante llamados telefónicos, lo que permitió la rápida intervención policial. Durante la inspección del lugar también fueron hallados dos televisores Smart en el patio de la vivienda.
Respecto de de las dos personas que acompañaban al damnificado manifestaron que ambos se habían retirado cerca de las 11 de la mañana y que regresaron poco antes de la llegada de la Policía, presuntamente para trasladar elementos sustraídos. Sin embargo, el fiscal de turno dispuso únicamente la recepción de entrevistas policiales, debido a las dificultades para obtener testimonios precisos por el estado de ebriedad de los presentes y por tratarse de personas conocidas entre sí.
Entre los elementos secuestrados figuran una pistola Taurus 9 milímetros, decenas de cartuchos y municiones de distintos calibres, cargadores, vainas servidas y otros accesorios vinculados a armas de fuego.
La investigación quedó a cargo del Ministerio Público Fiscal, con intervención del fiscal de turno, mientras que personal de Criminalística realizó las pericias correspondientes en el lugar.
