Habitantes del barrio Los Tilos reclamaron obras urgentes de mitigación y prevención tras seis meses del desplazamiento del Cerro Hermitte y aseguran que continúan sin gas, con calles deterioradas y expuestos a riesgos geológicos por la falta de respuestas de las autoridades.
Los reclamos apuntan principalmente al estado de las calles, la ausencia del servicio de gas y la falta de trabajos de prevención que permitan reducir los riesgos derivados de la inestabilidad del terreno.
“Hace seis meses que pedimos soluciones y no hay respuestas. Estamos totalmente abandonados”, expresaron vecinos del barrio al exponer la situación que atraviesan desde que se produjo el movimiento del cerro.

Según indicaron, las principales demandas están relacionadas con la ejecución de obras de mitigación que incluyan sistemas de drenaje adecuados, control de pérdidas de agua, monitoreo permanente de las laderas y otras intervenciones destinadas a proteger las viviendas emplazadas en la zona.
Los residentes sostienen que continúan expuestos a posibles nuevos deslizamientos y remarcan que la problemática ya fue advertida por especialistas. En ese sentido, señalaron que existe un informe elaborado por el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) que recomienda acciones concretas para reducir los riesgos geológicos.

De acuerdo con los vecinos, el documento técnico pone el foco en el control del agua, la prevención de deslizamientos, el monitoreo de las laderas y la protección de las viviendas, aspectos que consideran prioritarios para garantizar la seguridad del sector.
Otro de los reclamos más urgentes está vinculado a la falta de gas. Aseguran que, pese al tiempo transcurrido desde el desplazamiento del cerro, numerosas familias continúan sin acceso al servicio, situación que se vuelve especialmente crítica durante la temporada invernal.

Los habitantes de Los Tilos afirmaron que hasta el momento no han observado avances concretos en las soluciones reclamadas y reiteraron el pedido para que se ejecuten obras que permitan reducir los riesgos y recuperar las condiciones básicas de habitabilidad en el barrio.
Mientras tanto, la preocupación persiste entre los vecinos, quienes advierten que el problema continúa sin resolverse y exigen respuestas urgentes de los organismos competentes.
