Vecinos afectados por el deslizamiento del cerro Hermitte en Comodoro Rivadavia reclamaron este lunes 18 de Mayo frente al Municipio por la falta de definiciones habitacionales. Tras cuatro meses fuera de sus hogares, denuncian incertidumbre, gastos crecientes y ausencia de información oficial.
A cuatro meses del deslizamiento del cerro Hermitte, vecinos evacuados del barrio afectado volvieron a manifestarse frente a la Municipalidad de Comodoro Rivadavia para exigir respuestas concretas sobre su situación habitacional. En diálogo con El Cronista Cr.
Entre los damnificados se encuentran Verónica y Hebe, quienes relataron el impacto que tuvo el desalojo forzoso en sus vidas desde el pasado 18 de enero, fecha en la que debieron abandonar sus viviendas por prevención ante el riesgo geológico.

“Seguimos como foja cero desde el mismo 18 de enero y esperando alguna solución”, expresó Verónica, al describir el panorama de incertidumbre que atraviesan las familias.
Según relataron, durante estos meses debieron reorganizar por completo su vida cotidiana: mudanzas improvisadas, separación familiar, nuevos gastos de alquiler y cambios laborales y escolares. En el caso de Verónica, debió trasladarse desde zona norte a zona sur, modificando rutinas personales y laborales.
Además del impacto emocional, los vecinos aseguran que la asistencia económica otorgada para alquileres resulta insuficiente frente al incremento del costo de vida y los servicios.
“La ayuda no alcanza porque los servicios están carísimos y los alquileres aumentan todo el tiempo”, señaló.
En el caso de Hebe, la situación afectó a toda su familia, que perdió tres viviendas dentro del mismo barrio y debió dispersarse en distintos puntos de la ciudad. “Perdimos las tres casas y nos tuvimos que separar; estamos repartidos en distintos barrios”, contó.

Los damnificados aseguran haber participado de reuniones con referentes y autoridades, aunque sostienen que hasta el momento no recibieron precisiones sobre plazos, listados de beneficiarios ni criterios de asignación de futuras viviendas.
La única información que manejan, indicaron, proviene de trascendidos y publicaciones periodísticas sobre las viviendas en construcción en barrio Palazzo, aunque desconocen si serán destinadas a las familias evacuadas.
Mientras esperan definiciones, los vecinos advierten que la crisis no solo es habitacional, sino también económica y psicológica, y reclaman mayor presencia estatal para resolver una situación que, aseguran, continúa estancada desde hace cuatro meses.
