El secretario de Control Urbano y Operativo afirmó que profesionales que participaron de una jornada de esterilización no aplicaron vacunas tras las castraciones. En paralelo, proteccionistas denunciaron el incumplimiento de una ordenanza y reclamaron explicaciones por escrito.
El secretario de Control Urbano y Operativo de Comodoro Rivadavia, Miguel Gómez, se refirió a una situación ocurrida durante una jornada de esterilización y expresó su preocupación por la negativa de veterinarios que prestan servicios al municipio a aplicar vacunas a gatos luego de las castraciones.
Según explicó el funcionario, cerca de las 12:40 mantuvo una comunicación telefónica con Luciana Camil, responsable del procedimiento de esterilización desarrollado durante la jornada en la Dirección de Veterinaria.
De acuerdo con el relato brindado por Gómez, al consultar a los profesionales municipales sobre la posibilidad de aplicar vacunas una vez finalizadas las castraciones, la respuesta habría sido negativa. “Expresaron de manera unánime que no vacunan”, sostuvo el secretario, agregando además que los profesionales se retiraron del lugar tras concluir el procedimiento.
El funcionario señaló que dejó constancia de lo sucedido y aclaró que el municipio cuenta con vacunas disponibles. En ese sentido, indicó que existe la posibilidad de que algún profesional veterinario pueda colaborar con la aplicación de las dosis, aunque explicó que el municipio no puede gestionar pagos a personas que no integren el registro de proveedores.
En medio de la situación también surgieron reclamos por parte de proteccionistas presentes en el lugar, quienes cuestionaron la falta de vacunación de los animales intervenidos. A través de un mensaje difundido públicamente, manifestaron: “Nos encontramos en Dirección Veterinaria con 25 gatos castrados que no quieren vacunar y cinco que ya estaban castrados y tampoco vacunaron”.
Asimismo, señalaron que permanecerían en el establecimiento hasta obtener una respuesta formal y denunciaron una presunta falta de cumplimiento de la normativa vigente. “Ningún veterinario quiere darnos por escrito el motivo por el cual incumplen el artículo 9 de la ordenanza”, expresaron.
Las declaraciones suman tensión a una situación que generó cuestionamientos y pedidos de explicaciones en torno a los procedimientos sanitarios vinculados a las campañas de castración y vacunación impulsadas desde el ámbito municipal.
