A más de un mes del asesinato de Nino Villarroel en su vivienda del barrio Km 5, su hermano, René Villarroel, expresó públicamente su preocupación por la falta de avances concretos en la causa y convocó a la comunidad a acompañar un pedido de justicia que, asegura, trasciende el dolor personal.
“Estamos pidiendo la colaboración de todos los comodorenses por esta situación que estamos viviendo. No es solo por mi caso o el de otras familias, sino por algo que nos puede pasar a cualquiera”, señaló René, visiblemente afectado.
En ese sentido, advirtió sobre el clima de inseguridad que, según relató, atraviesa la ciudad: “Hoy salís a la calle y tenés que mirar para todos lados. Vas a abrir tu vehículo y estás pendiente de que nadie te siga o te observe. Esta no es una situación grata para nadie”.
El familiar de la víctima también planteó dudas sobre la investigación judicial. Si bien reconoció el trabajo del fiscal y los peritos, sostuvo que no descarta la participación de más de una persona en el crimen. “Para mí fueron al menos dos personas. No descarto que haya más involucrados, pero eso lo tendrá que determinar la justicia”, afirmó.
En cuanto al avance de la causa, explicó que ha mantenido contacto con el fiscal, quien le transmite la información disponible sin generar falsas expectativas. “Se sigue investigando, pero no me quieren adelantar nada que pueda estar equivocado. Es entendible, pero la incertidumbre es muy difícil”, expresó.
Otro de los reclamos más urgentes tiene que ver con la situación del cuerpo de su hermano, que aún no ha podido ser cremado. “Ya pasó más de un mes. Fui al depósito del cementerio y la situación es impresionante, no se puede estar del olor. Es algo muy doloroso”, relató, al tiempo que pidió celeridad para obtener la autorización judicial correspondiente.
En paralelo, familiares de distintas víctimas de hechos delictivos decidieron unirse para visibilizar la problemática. En ese marco, convocaron a una marcha que se realizará el próximo viernes a las 19 horas, con punto de encuentro en el Colegio 82.
“Nos tenemos que juntar porque solos no podemos. Hay muchos casos sin resolver y necesitamos que las autoridades nos escuchen. Queremos que se tomen decisiones más firmes y que se aceleren las investigaciones”, manifestó.
Finalmente, René Villarroel también hizo referencia a la necesidad de reforzar los controles y la seguridad en la ciudad. “Vemos muchos controles en las rutas, con distintas fuerzas, pero en los barrios falta presencia. Tal vez habría que redistribuir los recursos”, sugirió.
El caso de Nino Villarroel se suma a otros hechos que generan preocupación en la comunidad, en un contexto donde los reclamos por mayor seguridad y respuestas judiciales se hacen cada vez más frecuentes.
